La Armada refuerza su capacidad de autodefensa con la adquisición de tres sistemas antimisiles Simbad RC
La Armada Española procederá a la incorporación de tres sistemas antimisiles Simbad RC, desarrollados por la compañía europea MBDA, con el objetivo de dotar a sus buques de una capacidad de defensa de punto basada en misiles de la que carece en la actualidad. Esta adquisición, valorada en 27,66 millones de euros, busca fortalecer la protección de las unidades navales frente a amenazas aéreas, misiles antibuque y vehículos aéreos no tripulados (UAV).
El acuerdo marco para el suministro de estos equipos fue adjudicado por la Jefatura de Apoyo Logístico a la filial española de MBDA el pasado 1 de julio. El contrato se ha tramitado mediante un procedimiento negociado sin publicidad, amparado en la condición de proveedor único por razones técnicas de la empresa adjudicataria. El presupuesto final se sitúa ligeramente por debajo del límite máximo autorizado por el Consejo de Ministros el pasado mes de marzo, que ascendía a 29,66 millones de euros.
Especificaciones técnicas y operatividad
El sistema Simbad RC emplea el misil Mistral como base de su armamento. Está diseñado para proporcionar una última capa de protección destinada a interceptar objetivos de difícil detección, tales como misiles que vuelan a baja cota sobre la superficie del mar, aeronaves y drones. Según las especificaciones del fabricante, el equipo puede ser operado por un solo efectivo desde una consola de control, manteniendo su capacidad operativa de forma ininterrumpida durante las 24 horas del día bajo diversas condiciones meteorológicas.
La incorporación de esta tecnología responde a la necesidad de actualizar la flota frente a los nuevos perfiles de amenaza observados en conflictos internacionales recientes, donde el uso de drones y sistemas lanzacohetes ha ganado protagonismo. El Simbad RC funcionará como una defensa primaria en algunas plataformas o como un complemento a sistemas de mayor alcance ya instalados en los buques de mayor porte.
Unidades navales candidatas
Aunque el Ministerio de Defensa y MBDA no han especificado oficialmente qué buques recibirán los nuevos sistemas, los documentos estratégicos de la Armada y estudios de viabilidad previos apuntan a dos destinatarios principales. Se prevé que la distribución inicial pueda afectar a dos fragatas de la clase Santa María (F-80) y al buque anfibio portaaeronaves Juan Carlos I (L-61).
En el caso del Juan Carlos I, la ficha técnica oficial del buque ya contemplaba la futura instalación de un sistema antimisil de defensa de punto para complementar sus actuales ametralladoras de 12,7 milímetros. Por su parte, la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) inició en 2019 un estudio para dotar a las fragatas F-80 de sistemas de corto alcance basados en el misil Mistral III, lo que refuerza la posibilidad de que estas unidades sean las seleccionadas para la integración.
Hito institucional para la industria de defensa
Para MBDA, este contrato representa su primer acuerdo directo con la Armada Española, un movimiento que la compañía ha calificado de «hito histórico». El consejero delegado del grupo, Eric Béranger, ha destacado que esta operación refuerza la presencia de la tecnológica en España y consolida la cooperación con las Fuerzas Armadas en el marco de la industria nacional de defensa.
El programa de adquisición tendrá una duración prevista de seis años, periodo durante el cual se completará la integración y puesta en servicio de los sistemas en las unidades de la flota que finalmente designe la Armada, recuperando así una capacidad defensiva considerada prioritaria por los mandos navales.


