La Armada concluye operaciones de vigilancia y presencia naval en aguas de Ceuta y Melilla
La Armada Española ha finalizado con éxito dos misiones de vigilancia y seguridad marítima en el entorno de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Las operaciones, protagonizadas por el Buque de Acción Marítima (BAM) Tornado y el patrullero Tagomago, se han centrado en garantizar la soberanía nacional y supervisar el tráfico naval en puntos estratégicos del mar de Alborán y el Estrecho de Gibraltar.
El buque Tornado inició su despliegue a finales de septiembre con una misión específica de seguimiento de unidades de la Marina rusa que navegaban por aguas del mar de Alborán, el Estrecho de Gibraltar y el golfo de Cádiz. Según fuentes institucionales, esta labor de supervisión es fundamental para el control de una de las principales arterias de comunicación marítima global, que conecta el mar Mediterráneo con el océano Atlántico.
Tras completar sus cometidos en el área del Estrecho, el Tornado extendió sus operaciones de vigilancia y disuasión hacia las islas Canarias. Durante la navegación, la dotación del buque realizó ejercicios de adiestramiento interno con el fin de obtener las certificaciones operativas necesarias para sus próximos despliegues y compromisos internacionales.
Por otro lado, el patrullero Tagomago ha centrado su actividad en las aguas próximas a Melilla. Esta unidad ha mantenido una presencia naval constante en el entorno marítimo de la ciudad autónoma, culminando su misión con una escala en el puerto melillense destinada al fomento de la cultura de defensa. El buque ha puesto ya rumbo a su base estacionada en Málaga tras cumplir con los objetivos de vigilancia en el mar de Alborán.
El teniente de navío Miguel López, comandante del Tagomago, ha subrayado la relevancia de estas misiones permanentes, señalando que la presencia continuada de unidades militares en la mar constituye una herramienta esencial para la disuasión de actividades ilícitas y permite una capacidad de respuesta inmediata ante cualquier incidente que pueda comprometer la seguridad nacional.
Estas actuaciones se enmarcan en las misiones permanentes de las Fuerzas Armadas, coordinadas por el Mando Operativo Marítimo (MOM). Bajo la dirección del vicealmirante Vicente Cuquerella y con sede en Cartagena, el MOM es el organismo encargado del planeamiento, conducción y seguimiento de las operaciones de vigilancia en los espacios marítimos de soberanía y responsabilidad española.
El dispositivo de vigilancia permanente de las Fuerzas Armadas moviliza diariamente a unos 850 militares de diversos mandos operativos. Este esfuerzo conjunto busca asegurar la protección de los intereses nacionales en los ámbitos terrestre, aéreo, marítimo, espacial y ciberespacial, garantizando la estabilidad y la seguridad en áreas de alto valor estratégico para el Estado.


