Armengol respalda la jubilación anticipada de las camareras de piso por la dureza de su actividad profesional
La presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, ha manifestado su apoyo institucional a la reivindicación de las camareras de piso para lograr una anticipación en su edad de jubilación. Durante su intervención en las jornadas «Coeficientes reductores: una deuda histórica con las camareras de pisos», organizadas por la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo (FeSMC) de UGT en Calvià, la titular de la Cámara Baja ha subrayado la necesidad de reconocer las condiciones específicas de penosidad de este colectivo.
El encuentro, que se desarrolla entre este martes y miércoles, tiene como objetivo principal visibilizar la carga física y psíquica que conlleva el desempeño de esta profesión, caracterizada por una alta feminización y una exigencia física constante. Armengol ha señalado que las trabajadoras del sector hotelero representan un ejemplo fundamental en la demanda de condiciones de trabajo dignas y en el reconocimiento efectivo de las enfermedades laborales derivadas de su actividad.
En el marco de este foro técnico y reivindicativo, la presidenta del Congreso ha recordado los avances logrados previamente en Baleares, calificándolos de metas históricas, aunque ha precisado que todavía restan objetivos por alcanzar en materia de derechos laborales. Según Armengol, la mejora de las condiciones de vida de las mujeres trabajadoras es una prioridad, dado que son quienes sufren con mayor intensidad el desgaste en sectores con alta precariedad o dureza física.
Por su parte, el sindicato UGT ha aprovechado las jornadas para exponer detalladamente el impacto del esfuerzo acumulado a lo largo de la vida laboral de las camareras de piso. La organización reclama la aplicación de coeficientes reductores que permitan el acceso a la jubilación antes de la edad ordinaria, basándose en el desgaste profesional que sufren estas empleadas.
Finalmente, el evento ha contado con el testimonio directo de las propias trabajadoras, quienes han trasladado a los representantes institucionales su realidad cotidiana. La propuesta de los coeficientes reductores se sitúa ahora en el centro del debate sobre la salud laboral y la protección social en el sector servicios, buscando una solución normativa que atienda a la singularidad de esta profesión.


