Ataque insurgente contra una base militar en Yemen deja decenas de víctimas
Las fuerzas insurgentes hutíes lanzaron este lunes un ataque masivo con misiles contra la base militar de Al Alam, una instalación estratégica situada en el centro-sur de Yemen. La ofensiva ha provocado un elevado número de bajas que, según las primeras estimaciones de fuentes militares y gubernamentales, oscila entre los 25 y los 53 fallecidos, además de centenares de heridos de diversa consideración.
El portavoz de las Fuerzas Armadas yemeníes, el coronel Majid al Nuzaili, confirmó que el bombardeo fue ejecutado mediante el impacto de al menos tres misiles. El ataque alcanzó una zona de entrenamiento donde se encontraban numerosos reclutas. Fuentes de la Gobernación provincial informaron al portal South24 que la cifra de afectados podría ascender a 53 muertos y cerca de 200 heridos, la mayoría de ellos jóvenes que se preparaban para integrarse en las fuerzas de seguridad del país.
Por su parte, el portavoz de las milicias hutíes, Yahya Sari, reivindicó la autoría de la operación a través de la agencia Saba (órgano de difusión insurgente). Sari esgrimió que el ataque estaba dirigido contra el despliegue de las fuerzas aliadas de Arabia Saudí y justificó la acción como una advertencia frente a la movilización de tropas instigada por la coalición internacional que apoya al Gobierno yemení. El presidente de Yemen, Rashad al Alimi, ya ha sido notificado de los hechos mientras se espera un balance oficial definitivo de víctimas.
Este episodio se produce en un contexto de recrudecimiento de la violencia regional. En una comparecencia reciente, la portavocía hutí anunció también la ejecución de seis ataques aéreos en las últimas 48 horas contra infraestructuras clave en Arabia Saudí. Entre los objetivos señalados figuran instalaciones de la petrolera estatal Aramco en el yacimiento de Yanbu, el campo petrolífero de Shaybah y los aeropuertos internacionales de Riad y Abha.
La insurgencia sostiene que estas operaciones son una represalia directa a la campaña de bombardeos liderada por Riad, que según sus registros ha efectuado más de 200 ataques aéreos en las últimas jornadas sobre Saná y otras provincias. La reanudación de las hostilidades a plena potencia ha incrementado la inestabilidad en la zona, sumando miles de bombardeos desde el reinicio de los enfrentamientos directos entre el Gobierno legítimo, sus aliados saudíes y el movimiento insurgente.


