El Banco de España analizará el impacto de los decretos de vivienda sobre el mercado y las cuentas públicas
El Banco de España ha anunciado este viernes que llevará a cabo una evaluación técnica de los decretos en materia de vivienda aprobados recientemente por el Gobierno. El organismo supervisor pretende analizar la incidencia de estas medidas en el mercado del alquiler y la compraventa, así como sus repercusiones en la financiación y el gasto público. Simultáneamente, la entidad ha ratificado su estimación de un déficit acumulado de un millón de viviendas para el horizonte de 2028.
Durante la presentación de las nuevas proyecciones económicas de la institución, el director general de Economía del Banco de España, David López Salido, ha precisado que, aunque el análisis está programado, todavía es prematuro ofrecer resultados concluyentes debido a la actual falta de información estadística suficiente. El objetivo central de este seguimiento será determinar cómo la normativa estatal afecta a la oferta residencial y a la estabilidad presupuestaria de las administraciones implicadas.
Desajuste entre oferta y demanda
El informe de previsiones destaca que la inversión en vivienda es uno de los factores determinantes para la actividad económica de los próximos trimestres. Según el organismo que dirige José Luis Escrivá, la construcción de inmuebles residenciales no ha evolucionado de forma acompasada con la intensa creación neta de hogares, lo que ha derivado en un incremento notable de los precios reales. Ante la persistencia de esta demanda, el Banco de España considera necesario un crecimiento paulatino de la inversión en el sector.
No obstante, la capacidad de respuesta de la oferta se encuentra limitada por diversos factores de carácter estructural. Entre ellos, el regulador señala la escasez de mano de obra cualificada, el encarecimiento de los costes de construcción y las dificultades administrativas en los desarrollos urbanísticos. Estas rigideces han provocado que la producción de nueva vivienda sea inferior a la proyectada inicialmente en ejercicios previos.
Perspectivas para 2026 y 2027
Las proyecciones del organismo contemplan una moderación en el ritmo de inversión para 2026, vinculada a una menor velocidad en la ejecución de visados y dificultades técnicas, como el acceso a la red eléctrica para nuevas promociones. Sin embargo, el escenario central apunta a un mayor dinamismo a partir de 2027, condicionado al aumento de viviendas iniciadas y a la evolución de la financiación bancaria para actividades de promoción inmobiliaria.
El análisis concluye que la ejecución de los programas públicos de vivienda protegida, impulsados por las distintas administraciones (central, autonómica y local), resultará clave para reactivar el sector. Actualmente, las cifras de finalización de vivienda libre se mantienen estancadas en un rango de entre 90.000 y 100.000 unidades anuales, un volumen que el supervisor considera insuficiente para corregir el diferencial acumulado frente a la demanda desde el año 2021.


