Banco Sabadell ha cerrado el primer semestre del ejercicio con un beneficio neto atribuido de 971 millones de euros, lo que supone un ligero descenso del 0,5% respecto al mismo periodo del año anterior. Estas cuentas, remitidas este viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), incluyen la aportación de su filial británica TSB durante los cuatro meses en los que formó parte del grupo antes de su venta definitiva al Banco Santander el pasado 1 de mayo.
Si se excluye la contribución de TSB y los resultados extraordinarios, el beneficio recurrente de la entidad financiera se situó en 691 millones de euros, cifra que representa una caída interanual del 14,1%. No obstante, el banco ha subrayado una tendencia de recuperación en el segundo trimestre, con un crecimiento del beneficio del 8,4% respecto al primer trimestre del año, impulsado por el dinamismo de la actividad comercial y el aumento de los ingresos del negocio bancario.
En el marco de su estrategia de remuneración al inversor, el consejo de administración ha anunciado un nuevo programa de recompra de acciones por un importe de 331 millones de euros. Esta operación, equivalente al 2,1% de su capital social, se iniciará la próxima semana. La entidad ha vinculado esta retribución a su capacidad de generación orgánica de capital, tras situar su ratio de solvencia CET1 ‘fully loaded’ en el 13,11% al cierre de junio.
Los ingresos del negocio bancario alcanzaron los 2.417 millones de euros en el semestre, un 1,7% menos que en 2025. A pesar de este retroceso semestral, el margen de intereses experimentó una mejora trimestral del 3,4% entre abril y junio, hasta los 902 millones de euros, gracias a los mayores volúmenes de crédito. El banco mantiene su previsión de finalizar el ejercicio actual con un incremento del margen de intereses superior al 1%.
En el apartado de costes, la entidad reportó un total de 1.227 millones de euros, un 13% más que en el primer semestre del año previo. Este aumento incluye una partida de 88 millones de euros destinada al plan de prejubilaciones, el cual ya ha sido completado. Según las estimaciones de la entidad, este ajuste de plantilla permitirá un ahorro de costes de 20 millones de euros este año y de 40 millones de euros anuales a partir del ejercicio 2027.
Por último, la actividad comercial registró un crecimiento del crédito vivo del 5,5%, alcanzando los 125.200 millones de euros. El segmento de pymes y grandes empresas aumentó su inversión crediticia un 1,9% interanual, mientras que la nueva producción de hipotecas creció un 22% en términos trimestrales. Paralelamente, la ratio de morosidad del grupo mejoró hasta situarse en el 2,47%, frente al 2,55% registrado al cierre del primer trimestre.


