Nuria Roca y Juan del Val consolidan su refugio arquitectónico en la Sierra de Gredos
La presentadora Nuria Roca y el escritor Juan del Val han establecido su residencia estival en el municipio de Candeleda, en la vertiente sur de la Sierra de Gredos, mediante un proyecto arquitectónico que destaca por su integración con el entorno natural. La vivienda, situada en el Valle del Tiétar, ha sido concebida bajo criterios de diseño contemporáneo, priorizando la captación de luz natural y la permeabilidad visual hacia el paisaje abulense.
El inmueble responde a una tipología de construcción exenta con un enfoque de planta abierta («open concept»). El elemento definitorio de la estructura son las amplias superficies acristaladas que se extienden desde el suelo hasta el techo, permitiendo que las estancias comunes se fusionen con el exterior. Esta apuesta por la arquitectura de líneas limpias combina materiales modernos con elementos de la tradición constructiva de la zona, logrando una estética que se define como «cottage» actualizado.
En el ámbito del interiorismo, la propiedad refleja una dualidad cromática y funcional. Mientras que las zonas sociales presentan una paleta vibrante con tonos naranjas, rojos y mostazas en textiles y mobiliario de autor, las áreas privadas optan por el minimalismo cromático. El dormitorio principal se aleja de la intensidad del resto de la casa para abrazar tonalidades neutras —cremas, arenas y blancos— y materiales naturales como el lino y las maderas claras, orientados a facilitar el descanso.
Una de las estancias que ha generado mayor interés técnico es el baño principal, integrado de forma abierta en la suite. Este espacio cuenta con una bañera instalada a ras de suelo, situada estratégicamente frente a un ventanal de gran formato. La disposición de los elementos, que incluye marcos de transición mínimos y mobiliario de líneas modernas, refuerza la continuidad espacial que rige todo el proyecto de habitabilidad de la pareja.
La zona exterior ha sido proyectada para aprovechar el microclima suave de la comarca durante gran parte del año. La propiedad dispone de un porche techado con vigas de madera que funciona como extensión del salón, además de una piscina rectangular rodeada de vegetación autóctona. El jardín, que evita diseños rígidos, incorpora especies locales como olivos y robles, integrando la parcela de manera fluida en el ecosistema de la sierra sin renunciar a las comodidades de una residencia de vanguardia.
Esta segunda residencia en la provincia de Ávila se consolida así como un exponente de arquitectura personalista, donde el diseño de interiores y la ubicación geográfica se alinean para crear un espacio de retiro familiar que se distancia del entorno urbano de Madrid.


