BBVA refuerza su estructura de capital con una emisión de 600 millones de libras en deuda senior no preferente
La entidad financiera BBVA ha formalizado este miércoles una nueva operación en los mercados internacionales mediante la emisión de un bono senior no preferente por un importe de 600 millones de libras (equivalentes a cerca de 700 millones de euros). La colocación ha registrado una sólida acogida por parte de los inversores institucionales, con una demanda total que alcanzó los 1.250 millones de libras, lo que supone una ratio de suscripción de más del doble del volumen emitido.
Los títulos emitidos cuentan con un plazo de vencimiento de seis años. El volumen de peticiones ha permitido a la institución estrechar las condiciones de precio desde los 115 puntos básicos iniciales sobre el bono soberano británico hasta fijar un diferencial final de 100 puntos básicos. La ejecución de la operación ha contado con la participación de Natwest, Nomura y el propio BBVA como entidades colocadoras.
Según ha detallado el banco, esta emisión se enmarca dentro del plan estratégico de financiación del grupo para el ejercicio 2026. El propósito fundamental de la captación de estos fondos es el reforzamiento del colchón de pasivos elegibles requeridos por la normativa MREL (Requerimiento Mínimo de Fondos Propios y Pasivos Elegibles), un estándar regulatorio de la Unión Europea diseñado para garantizar que las entidades bancarias posean suficiente capacidad de absorción de pérdidas.
La actividad del banco en los mercados de capitales ha sido particularmente intensa durante la presente semana. Previo a esta emisión en libras, BBVA cerró este martes otra operación consistente en un bono verde senior en formato preferente. Con estas dos maniobras financieras, la entidad ha acudido a los mercados de deuda un total de ocho veces en lo que va de año para gestionar su estructura de refinanciación.
Este movimiento financiero subraya la estrategia de la entidad por diversificar sus fuentes de financiación y aprovechar las ventanas de liquidez en diferentes divisas, consolidando sus ratios de solvencia frente a las exigencias de los supervisores bancarios europeos.


