El Gobierno reafirma la fiabilidad de España en la OTAN ante las sugerencias de salida
El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, y la ministra de Defensa, Margarita Robles, han defendido este sábado la posición estratégica y la lealtad de España hacia la Alianza Atlántica. Ambos cargos institucionales han negado cualquier tipo de preocupación en el seno del Ejecutivo tras las recientes filtraciones del Pentágono y las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, que sugerían la posibilidad de una salida del país de la organización.
Durante una comparecencia ante los medios en Cataluña, acompañado por el delegado del Gobierno, Carlos Prieto, Bolaños ha subrayado que España es un «socio fiable que cumple los compromisos». El ministro ha enfatizado que la postura del Gobierno se fundamenta en la defensa de la legalidad internacional, el multilateralismo y los derechos humanos, principios que ha calificado como esenciales para la identidad exterior española.
El titular de Presidencia ha incidido en que, pese al contexto actual, «nadie puede pensar que España esté con los que apoyan la ley del más fuerte». Bolaños ha reiterado el convencimiento del Ejecutivo de que el país seguirá siendo miembro de pleno derecho de la OTAN, restando importancia a las informaciones que apuntaban a una supuesta pérdida de confianza por parte de ciertos sectores de la administración estadounidense.
Por su parte, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha exigido «respeto» para la contribución española a la seguridad colectiva. A través de una comunicación oficial de su departamento, Robles ha reivindicado el papel de España como un aliado responsable y ha destacado la presencia activa de las tropas españolas en misiones por tierra, mar y aire en el flanco oeste y otros escenarios internacionales.
Robles ha afirmado que la OTAN es una «organización de paz» que no podría desempeñar su labor actual sin la participación de España. En este sentido, ha rechazado las críticas vertidas sobre la gestión del Ejecutivo, asegurando que el compromiso del país con la Alianza es firme y que no se aceptarán lecciones sobre la defensa de la paz o el orgullo nacional.
Estas declaraciones se producen en un momento de tensión diplomática tras conocerse informes que cuestionaban la sintonía entre Madrid y Washington. No obstante, el Gobierno ha cerrado filas en torno a su política exterior, reafirmando su apuesta por los valores europeos y su papel como actor clave en el equilibrio de seguridad atlántico.


