Bombardeo en la frontera entre Sudán y Egipto deja decenas de mineros fallecidos
Al menos trece trabajadores de la minería artesanal han perdido la vida y decenas han resultado heridos tras un bombardeo en la zona fronteriza entre Sudán y Egipto, específicamente en el área conocida como el Triángulo de Halaib. Según la organización no gubernamental Red de Médicos de Sudán, la cifra de víctimas mortales es preliminar y podría incrementarse en las próximas horas debido a la gravedad de los heridos y la limitada infraestructura sanitaria en la región.
El ataque se concentró en puntos de recolección de minerales y pozos de extracción de oro, zonas que registran habitualmente una alta densidad de personas dedicadas a la minería informal. Mientras que la Red de Médicos reporta inicialmente 13 fallecidos y 28 heridos, el grupo Defensa de Víctimas de Darfur ha elevado el balance a 200 muertos y 120 heridos, aunque estas últimas cifras no han podido ser corroboradas de manera independiente por organismos oficiales o internacionales.
El incidente tuvo lugar en el Triángulo de Halaib, un territorio de soberanía disputada entre Jartum y El Cairo, pero bajo control administrativo egipcio desde 1993. Fuentes locales y trabajadores de la zona indicaron que, previo al bombardeo, algunos mineros habían recibido advertencias para abandonar el lugar. La retirada de las últimas fuerzas sudanesas en el año 2000 ha mantenido este enclave bajo una vigilancia constante por parte de las fuerzas de seguridad egipcias, lo que ha generado diversas líneas de investigación sobre la autoría del ataque.
La Red de Médicos de Sudán ha emitido un comunicado solicitando la intervención urgente de las autoridades para garantizar la atención médica de los afectados y la apertura de una investigación transparente que esclarezca los hechos. El organismo enfatizó la necesidad de establecer responsabilidades y demandó medidas de protección específicas para los civiles y mineros que operan en las franjas fronterizas, con el objetivo de prevenir futuros ataques en zonas de trabajo artesanal.
Este suceso se produce en un contexto de alta inestabilidad regional, donde el control de los recursos minerales y la seguridad fronteriza son puntos críticos de fricción. Hasta el momento, las autoridades gubernamentales de ambos países no han emitido una declaración formal detallada que explique el origen de la ofensiva aérea sobre los centros mineros.


