EE. UU. concluye despliegue de aviones cisterna KC-135 en Bulgaria tras finalizar misión operativa
SOFÍA – El Ministerio de Defensa de Bulgaria confirmó el retiro de dos aviones cisterna KC-135 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, los cuales se encontraban estacionados en la base aérea de Bezmer, en el sureste del país. Las aeronaves, destinadas al apoyo logístico de operaciones militares en Oriente Medio, abandonaron territorio búlgaro el pasado miércoles tras completar su periodo de despliegue estratégico.
El titular de la cartera de Defensa, Dimitar Stoyanov, informó que durante su permanencia en la base de Bezmer, los aviones no realizaron misiones de vuelo hacia el sur del continente. Según las declaraciones oficiales, las operaciones de estas unidades se limitaron exclusivamente a ejercicios de entrenamiento desarrollados dentro del espacio aéreo de países aliados, cumpliendo con los protocolos de interoperabilidad de la OTAN.
La vicepresidenta de Bulgaria, Iliana Yotova, ratificó el fin de la misión durante un acto público en el centro del país, señalando que la retirada se produce en conformidad con los plazos previstos. El Parlamento búlgaro había autorizado el pasado mes de julio el despliegue de hasta ocho aeronaves KC-135 y un contingente de 250 militares estadounidenses, con una ventana de operación establecida entre el 24 de julio y el 1 de octubre.
El cese de las operaciones coincide con un reforzamiento de las medidas de seguridad en las instalaciones militares búlgaras. Esta decisión fue tomada por el Gobierno tras reportes de inteligencia que sugerían posibles amenazas contra objetivos estadounidenses en el sureste de Europa. Las autoridades búlgaras actuaron de forma preventiva para resguardar la integridad de las bases compartidas ante el aumento de la tensión geopolítica entre Washington y Teherán.
Si bien la autorización parlamentaria permitía un despliegue mayor, fuentes de Defensa indicaron que solo dos unidades habrían operado efectivamente desde Bezmer. Este movimiento representa la continuación de la cooperación en defensa entre ambos países, que ya registró un antecedente inmediato entre febrero y junio de este año, cuando se autorizó la presencia de hasta 15 aviones de transporte y reabastecimiento en el aeropuerto de Sofía.
Con la salida de los KC-135, Bulgaria mantiene su postura de colaboración institucional dentro del marco de seguridad colectiva, mientras monitorea la evolución del escenario en Oriente Medio y su posible impacto en la estabilidad de la región balcánica.


