Sánchez solicita una reunión urgente de la UE tras la crisis en Ceuta y defiende la gestión fronteriza de España
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha remitido una carta oficial a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para solicitar la convocatoria urgente de una videoconferencia extraordinaria de los ministros del Interior de la Unión Europea. La petición surge tras la entrada irregular de aproximadamente 50.000 migrantes en Ceuta a principios de esta semana y las posteriores críticas de algunos Estados miembros que han llegado a proponer la exclusión temporal de España del Espacio Schengen.
En la misiva, el jefe del Ejecutivo español defiende la celeridad de la respuesta de su Gobierno, asegurando que el control de la frontera se restableció plenamente en menos de 48 horas. Según detalla el documento, se ha procedido a la devolución de la práctica totalidad de las personas que cruzaron de forma irregular, una operación realizada en coordinación con las autoridades de Marruecos y con el objetivo de evitar desplazamientos no autorizados hacia el resto del territorio comunitario.
Sánchez califica de «desigual» la reacción de los socios europeos y lamenta que, frente al apoyo mayoritario, algunos gobiernos hayan optado por atacar la política migratoria española. El presidente sostiene que las peticiones de suspender a España del área de libre circulación Schengen se fundamentan en «prejuicios y noticias falsas», recordando además que Ceuta no forma parte de dicho espacio y que España es, según datos de Frontex, la segunda frontera exterior más segura de la Unión.
Para respaldar la eficacia de la gestión española, la carta incluye datos comparativos que sitúan el número de entradas irregulares en territorio español en la mitad de las registradas en Italia durante el periodo 2021-2026. Asimismo, el mandatario subraya el carácter solidario de España, mencionando la asistencia prestada en crisis previas a países como Bielorrusia o Italia, y apela a que la seguridad fronteriza sea tratada como una «responsabilidad compartida» por todos los Estados miembros.
Finalmente, el Gobierno español ha instado a la Presidencia irlandesa del Consejo de la Unión Europea a formalizar la convocatoria del encuentro ministerial. El propósito de esta reunión sería establecer una respuesta común ante contingencias migratorias de gran escala y reafirmar el cumplimiento del Derecho de la Unión y el Derecho internacional humanitario, frente a posturas que el presidente español ha definido como «egoístas y polarizadoras».


