Nuria Roca y Juan del Val establecen su segunda residencia en Candeleda bajo criterios de sostenibilidad
Los comunicadores Nuria Roca y Juan del Val han completado la instalación de su segunda residencia en el municipio de Candeleda, Ávila, tras finalizar un proyecto de reforma integral y decoración en la Sierra de Gredos. La vivienda, que destaca por su arquitectura de vanguardia y su integración en el entorno natural, se sitúa en una de las zonas con mayor singularidad climática de la provincia de Ávila, caracterizada por un microclima que favorece el desarrollo de vegetación poco común en la meseta central.
La propiedad ha sido concebida bajo un concepto eco-sostenible para garantizar el mínimo impacto visual en el paisaje. Se trata de una construcción modular compuesta por materiales como hormigón, madera y cristal, asentada directamente sobre el terreno entre ejemplares de robles y enebros. El diseño arquitectónico prioriza la permeabilidad espacial mediante el uso de grandes ventanales correderos que permiten unificar las estancias principales con el exterior, optimizando el aprovechamiento de la luz natural y las vistas a la montaña.
El municipio de Candeleda, ubicado en la vertiente sur de la Sierra de Gredos, actúa como un refugio climático gracias a la protección física de la masa montañosa, que frena los vientos del norte. Esta barrera orográfica genera un microclima de características atlántico-mediterráneas donde proliferan cultivos de cítricos, higueras y palmeras. Esta excepcionalidad ambiental, sumada a la riqueza hídrica de sus gargantas —como la de Santa María— y sus piscinas naturales, posiciona a la localidad como un enclave estratégico para el turismo rural y residencial de baja intensidad.
A nivel social y cultural, la zona mantiene un fuerte arraigo con sus tradiciones productivas, especialmente en la elaboración artesanal de pimentón y quesos de cabra. La comunidad local ha destacado recientemente por su compromiso con la tolerancia, tras convertirse en sede del festival «Orgullo de Pueblo», una iniciativa nacional orientada a la visibilización del colectivo LGTBIQ+ en el ámbito rural. Este hito se suma a la preservación de su patrimonio arquitectónico, definido por fachadas blancas y balconadas de madera típicas del Valle del Tiétar.
Para los propietarios, la elección de este destino responde a la búsqueda de un «ritmo pausado» frente a la actividad profesional en la capital. La vivienda cuenta con espacios diseñados específicamente para el descanso y la integración con la fauna y flora local, incluyendo una piscina de estilo alberca de líneas minimalistas y un porche de madera que funciona como centro de la vida social de la residencia. Con esta adquisición, los presentadores se suman a la tendencia de recuperación de espacios rurales a través de proyectos de arquitectura moderna y respetuosa con el medio ambiente.


