Marruecos blinda el entorno de Ceuta ante la convocatoria de un posible cruce masivo
Las autoridades marroquíes han desplegado un intenso dispositivo de seguridad en la localidad de Castillejos y sus áreas limítrofes ante la difusión en redes sociales de una convocatoria para intentar cruzar de forma masiva a la ciudad autónoma de Ceuta este sábado. El despliegue, que abarca medios terrestres y marítimos, tiene como objetivo principal prevenir incidentes similares a los registrados a finales del pasado mes de julio.
El operativo de vigilancia se ha intensificado en las principales arterias de comunicación de la región. En la carretera de 80 kilómetros que une Tánger con Castillejos, la Gendarmería Real y la Policía han establecido controles exhaustivos cada pocos kilómetros. Estos retenes inspeccionan minuciosamente los vehículos en busca de ciudadanos que intenten aproximarse al perímetro fronterizo, habiéndose detectado ya los primeros intentos de eludir estos puestos a través de zonas de matorral.
En el ámbito marítimo, la Marina Real marroquí ha posicionado dos buques de vigilancia frente a la costa de Ceuta, apoyados por embarcaciones menores que patrullan de forma constante la zona oeste. Paralelamente, en tierra, se ha restringido el acceso a la playa urbana de Castillejos mediante vallado metálico y se ha prohibido el tránsito ordinario por la carretera costera, permitiendo únicamente el paso a trabajadores y viajeros acreditados con destino a la ciudad española.
La logística del despliegue incluye la presencia de unidades antidisturbios equipadas con camiones de agua en puntos estratégicos, como la Zona de Actividades Económicas situada entre Castillejos y Ceuta. Asimismo, se han dispuesto decenas de autobuses en gasolineras cercanas para facilitar el traslado inmediato de migrantes interceptados hacia provincias del centro y sur de Marruecos, siguiendo el protocolo habitual de las autoridades locales.
En el núcleo urbano de Castillejos, la situación se describe como de calma tensa. Aunque los comercios y servicios operan con aparente normalidad, los empresarios locales han manifestado su inquietud ante la incertidumbre de la jornada de mañana. El sector comercial señala que los constantes cierres preventivos y la inestabilidad en la zona han provocado una caída en las ventas durante la temporada alta, afectando a negocios que ya habían realizado inversiones significativas en mercancía.
A pesar de la fuerte presencia policial en las colinas y bosques circundantes, pequeños grupos de jóvenes procedentes del interior del país persisten en su intento de alcanzar puntos elevados desde donde observar el perímetro fronterizo. No obstante, el flujo de personas en las vías de acceso es notablemente inferior al registrado en crisis precedentes, debido en gran medida al blindaje preventivo que Marruecos ha ejecutado en toda la región norteña.


