El Ingesa mantiene el nivel 1 de alerta en Ceuta tras registrar 383 asistencias sanitarias en 24 horas
El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) ha informado este miércoles que mantiene activo el dispositivo sanitario especial en Ceuta ante el incremento de la presión asistencial. En las últimas 24 horas, el organismo ha contabilizado un total de 383 asistencias a población inmigrante, de las cuales 14 han requerido hospitalización en el Hospital Universitario de la ciudad autónoma.
La institución sanitaria mantiene vigente el Plan de Catástrofes Externas en su Nivel 1 desde el pasado 31 de julio. Esta medida, que forma parte de un protocolo de tres niveles de respuesta, busca optimizar la distribución de los recursos asistenciales para evitar la saturación de puntos específicos y garantizar una atención adecuada a las necesidades clínicas detectadas en los diferentes dispositivos de la ciudad.
En el ámbito de la Atención Primaria, los equipos médicos han registrado 243 asistencias durante la última jornada. Según los datos facilitados por el Ingesa, estas intervenciones han derivado en 24 traslados en ambulancia hacia centros de atención especializada para la realización de valoraciones más profundas o tratamientos específicos.
Por su parte, el Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Ceuta ha atendido a 139 personas. De acuerdo con el último parte médico, permanecen hospitalizados 14 pacientes distribuidos en diversas unidades: cinco en Hospitalización Médica, tres en el Área Quirúrgica, tres en Obstetricia, dos en Pediatría y uno en Neonatología.
Dentro del refuerzo preventivo y diagnóstico que contempla el dispositivo especial, el personal sanitario ha procedido a la vacunación de 222 personas en el último día. Asimismo, se han llevado a cabo 31 pruebas de ortopantomografía, herramientas empleadas habitualmente para el diagnóstico clínico y los procesos de identificación y determinación de edad.
El Ingesa ha reafirmado su compromiso con el mantenimiento de la calidad asistencial tanto para la población residente como para la población inmigrante, adaptando de manera dinámica los recursos humanos y materiales a la evolución de la situación en la frontera sur.


