La Delegación del Gobierno en Ceuta intensifica la búsqueda de inmuebles destinados al alojamiento irregular de inmigrantes
La Delegación del Gobierno en Ceuta ha anunciado la puesta en marcha de un plan de vigilancia intensificada para localizar y desmantelar las denominadas «casas-patera» en diversas zonas de la ciudad autónoma. Esta medida, ejecutada de manera conjunta por la Policía Nacional y la Guardia Civil, surge como respuesta a la necesidad de identificar los inmuebles donde se ocultan personas que accedieron a territorio español durante la entrada masiva registrada a finales del pasado mes de julio.
El delegado del Gobierno en Ceuta, David de la Encina, confirmó este domingo que las fuerzas de seguridad han incrementado las operaciones de inspección para determinar qué propiedades están siendo utilizadas para esta actividad ilícita. Según las autoridades, el objetivo principal es poner fin a una red de alojamientos clandestinos que operan al margen de la normativa vigente y en condiciones que comprometen la seguridad y el orden público.
Las investigaciones preliminares indican que los propietarios de estas viviendas perciben cobros sistemáticos de entre 15 y 20 euros diarios por cada persona alojada. Los informes policiales subrayan que los inmigrantes son sometidos a situaciones de extremo hacinamiento y graves deficiencias de salubridad, lo que supone un riesgo sanitario tanto para los ocupantes como para el entorno vecinal de las barriadas afectadas.
En el marco de estas actuaciones, la Policía Nacional ha solicitado formalmente la colaboración ciudadana. Se ha instado a los residentes de las zonas afectadas a denunciar, bajo estrictas garantías de anonimato, cualquier sospecha sobre la existencia de estos inmuebles. Las autoridades han advertido que los titulares de estas viviendas están siendo objeto de denuncias por la presunta comisión de delitos de favorecimiento de la inmigración irregular.
La información recabada por los servicios de inteligencia policial sitúa a un número indeterminado de personas, que ingresaron en la ciudad los días 30 y 31 de julio, escondidas en domicilios particulares distribuidos en varias barriadas periféricas. Estas operaciones de control se mantendrán de forma sostenida para garantizar el cumplimiento de la Ley de Extranjería y erradicar la explotación vinculada al alojamiento irregular en Ceuta.


