Detección de un caso de difteria en el CETI de Ceuta activa los protocolos de sanidad pública
Una mujer de 27 años, residente en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta, ha dado positivo en difteria, según han confirmado fuentes médicas. La paciente, que se encuentra ingresada en el Hospital Universitario de la ciudad autónoma, es una receptora de trasplante renal que llegó a la localidad el pasado 30 de julio. El hallazgo de esta patología, prácticamente erradicada en España, ha motivado la puesta en marcha inmediata de medidas de contención epidemiológica.
Tras la confirmación del diagnóstico, las autoridades sanitarias han ordenado el aislamiento preventivo del módulo donde residía la joven, así como la realización de cribados exhaustivos entre las personas que mantuvieron contacto estrecho con ella. La mujer formaba parte de un grupo de aproximadamente 130 personas alojadas en dependencias de estancia temporal. El protocolo busca interrumpir cualquier posible cadena de transmisión de la bacteria Corynebacterium diphtheriae en el entorno del centro.
Según los datos del Instituto de Salud Carlos III, la difteria es una enfermedad altamente infrecuente en España, habiéndose notificado únicamente 15 casos en los últimos once años (periodo 2014-2024). La introducción de la vacuna DTP en 1965 y la consolidación de coberturas superiores al 95% desde finales de la década de los noventa han garantizado una robusta protección de grupo en la población nacional, limitando la aparición de cuadros graves.
La situación sanitaria en Ceuta ha sumado otros incidentes de relevancia en los últimos días. Recientemente, se registró el fallecimiento de un joven de 26 años a causa de una meningitis bacteriana tras haber ingresado en estado crítico. Asimismo, el sistema sanitario local ha gestionado en las últimas semanas diversos casos de enfermedades infecciosas como sarna, tuberculosis y varicela, manteniendo en alerta a los servicios de vigilancia epidemiológica de la ciudad autónoma.
A pesar de la detección de este caso, los expertos subrayan que el movimiento internacional de personas puede propiciar la llegada puntual de portadores de cepas toxigénicas. No obstante, recalcan que los altos índices de inmunización en el territorio español dificultan la propagación masiva y protegen frente a las manifestaciones más severas de la enfermedad. Las autoridades locales y sanitarias continúan monitorizando la evolución de la paciente y el estado del resto de los residentes en el CETI.


