La escritora Alana S. Portero ha presentado su nueva novela titulada «Cosamala» (Seix Barral), una obra que entrelaza la memoria histórica de la Guerra Civil Española con el terror gótico y el folclore rural. Tras el éxito internacional de su debut, «La mala costumbre», la autora regresa a las librerías con un relato inspirado en el caso real de las «17 Rosas de Guillena», un grupo de mujeres represaliadas en la provincia de Sevilla durante el conflicto bélico.
El núcleo narrativo de la obra se asienta en los hechos ocurridos en 1937, cuando diecisiete mujeres de entre 24 y 70 años fueron detenidas, torturadas y finalmente fusiladas en el cementerio de Gerena por orden del general Gonzalo Queipo de Llano. Portero utiliza este episodio de hostigamiento sistemático como base para construir una ficción donde lo sobrenatural actúa como herramienta de resistencia frente a la violencia militar de la columna dirigida por Ramón de Carranza.
A diferencia de su anterior trabajo, que exploraba la experiencia trans en la periferia madrileña con tintes testimoniales, «Cosamala» se define como un cuento de brujas y fantasmas. La trama se sitúa en una Guillena asediada, donde una red de mujeres y personajes marginales, liderados por la figura de Trinidad la Camacha, recurre a la magia oscura y a las leyendas orales para enfrentar el terror del asedio fascista.
La autora introduce un elenco de personajes que representan diversas realidades de la exclusión social de la época, como la Tórtola, una mujer travesti que regenta un bar; Manuela la Esterona; y Tomasa, una profesora comunista jubilada. A través de este aquelarre literario, Portero explora temas como la solidaridad femenina, el poder de los mitos populares y la sanación de una tierra marcada por la violencia, huyendo de las estructuras convencionales de la novela histórica tradicional.
Desde el punto de vista editorial, «Cosamala» llega avalada por el impacto de «La mala costumbre», que alcanzó los 200.000 ejemplares vendidos y fue objeto de una amplia recepción crítica. En esta nueva entrega, la escritora consolida su estilo literario al dar voz a los colectivos históricamente silenciados, utilizando en esta ocasión el género del terror para reivindicar la memoria de las víctimas de la represión en Andalucía.
La publicación de esta novela coincide con un interés renovado en la literatura contemporánea por rescatar episodios de la historia de España a través de lentes no realistas, permitiendo que el folclore y la tradición oral sirvan de puente entre el pasado documental y la creación artística actual. Con «Cosamala», Alana S. Portero reafirma su posición como una de las voces más relevantes de la narrativa española reciente.


