Cospedal niega ante el tribunal haber realizado encargos al excomisario Villarejo
La exsecretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, ha comparecido este jueves en calidad de testigo ante la Audiencia Nacional en el marco del juicio por el «caso Kitchen». Durante su declaración, la exdirigente ha negado tajantemente haber solicitado servicios o realizado encargos específicos al excomisario José Manuel Villarejo durante su etapa como número dos de la formación, limitando sus contactos a un intercambio de información sobre el contexto político y policial de la época.
«Le hice preguntas, pero no encargos, que es una cosa muy diferente», ha aseverado Cospedal a preguntas de las partes. La exsecretaria general ha admitido que conoció a Villarejo en el año 2009 a través de su entonces marido, Ignacio López del Hierro, y que mantuvo con él entre ocho y nueve encuentros en un periodo de diez años. Según su testimonio, la práctica totalidad de estas reuniones tuvieron lugar en su despacho oficial de la sede nacional del PP en la calle Génova, siempre a iniciativa del excomisario y gestionadas a través de su secretaría o jefe de gabinete.
La testigo ha justificado estos encuentros por la preocupación existente en el Partido Popular ante un presunto espionaje por parte del Ministerio del Interior en la etapa de Alfredo Pérez Rubalcaba. Cospedal ha explicado que la formación albergaba sospechas «más que fundadas» de que estaban siendo «observados o seguidos», coincidiendo con la filtración de sumarios judiciales perjudiciales para cargos del partido. En este sentido, ha señalado que Villarejo se presentaba como una persona con amplios contactos en los medios de comunicación y en el aparato del Estado.
En referencia a la supuesta operación para sustraer documentación sensible al extesorero Luis Bárcenas, Cospedal ha negado de forma rotunda tener conocimiento de seguimientos a la esposa de este, Rosalía Iglesias. Asimismo, ha afirmado desconocer quién fue el responsable de embalar las 27 cajas con efectos personales y documentos que Bárcenas dejó en la sede nacional tras prohibírsele la entrada en 2013, y que posteriormente fueron retiradas por su chófer, Sergio Ríos.
Durante el interrogatorio, la exdirigente popular ha incidido en que Luis Bárcenas no manifestó quejas por la pérdida de objetos personales durante un largo periodo de tiempo tras su salida del partido. Por otro lado, al ser consultada por las advertencias que Villarejo afirma haberle trasladado sobre una moción de censura contra Mariano Rajoy en 2017, Cospedal ha declarado no recordar dicha comunicación, aunque sí ha confirmado que el excomisario solía quejarse de no haber recibido suficiente reconocimiento por sus «servicios al Estado» y de sufrir una supuesta persecución por parte del entonces director del CNI, Félix Sanz Roldán.
Finalmente, la exsecretaria general ha subrayado que nunca mantuvo contacto con el excomisario por vías telemáticas o telefónicas, ni directas ni indirectas, y ha recalcado que su relación con el mando policial finalizó por completo tras conocerse las informaciones relativas a la comisión rogatoria de Suiza vinculada al caso de las cuentas de Bárcenas.


