La vicepresidenta Aagesen insta a Italia a «reaccionar» y defiende la integridad del espacio Schengen
La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha instado este domingo al Ejecutivo italiano a «reaccionar» ante la crisis diplomática abierta entre ambos países. En declaraciones institucionales, la ministra ha defendido la plena vigencia y seguridad del espacio Schengen, tras la decisión del Gobierno de Giorgia Meloni de suspender la libre circulación con España a raíz de los recientes acontecimientos migratorios en Ceuta.
Desde el Puesto de Mando Avanzado del incendio de Niebla, en Huelva, Aagesen ha subrayado que el espacio Schengen está garantizado y ha desmentido que se hayan producido desplazamientos de personas migrantes desde la ciudad autónoma hacia la península o hacia el resto de la Europa continental. «No ha habido ninguna persona que haya llegado a la Península», ha enfatizado la titular de Reto Demográfico para desestimar los argumentos de las autoridades transalpinas.
La comparecencia de la vicepresidenta coincide con la publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) de la reactivación de controles fronterizos temporales por parte de España, una medida que afecta directamente a los flujos con Italia. Según ha explicado la ministra, esta decisión busca una respuesta clara por parte de Roma y asegurar que el país vecino comprenda que los protocolos de seguridad europeos no han sido vulnerados. Aagesen ha reiterado que el objetivo prioritario del Ejecutivo es «defender la dignidad de los ciudadanos españoles» y la proporcionalidad de las medidas aplicadas.
El conflicto diplomático se agudizó el pasado viernes, cuando España emplazó a Italia a revertir las restricciones impuestas a los viajeros españoles en un plazo de tres días. El Gobierno italiano, sin embargo, rechazó el requerimiento alegando que no aceptará «ultimátums» y confirmó que mantendrá la suspensión del acuerdo Schengen hasta el 15 de agosto. Roma justifica su posición en la previsión de nuevas entradas masivas de inmigrantes ilegales a través de la frontera de Marruecos con España.
De acuerdo con la normativa comunitaria, cualquier prórroga de estos controles excepcionales deberá estar sujeta a una nueva decisión motivada. El Gobierno de España ha incidido en que toda actuación futura se ajustará a la evaluación de necesidad y proporcionalidad exigida por el Código de fronteras Schengen, mientras se mantiene a la espera de un cambio en la postura diplomática del gabinete de Meloni.


