El Ministerio de Defensa, a través de una resolución firmada por la ministra Margarita Robles, ha concedido la Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo al general de brigada Rafael Yuste, quien fuera jefe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Esta condecoración, una de las máximas distinciones militares del Estado, reconoce oficialmente los años de servicio ininterrumpido, la constancia y la conducta intachable del oficial, según consta en el real decreto publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
La concesión de esta medalla, que lleva aparejada una pensión vitalicia, se produce en un contexto de elevada tensión institucional y mediática. La firma de la distinción tuvo lugar el pasado miércoles 18 de junio, apenas 48 horas después de que la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, compareciera en el Senado. Durante dicha sesión, González restó validez a los testimonios que el general Yuste ha prestado ante la justicia en relación con presuntas injerencias en el trabajo de la unidad de élite de la Benemérita.
El general Yuste ha cobrado protagonismo en las últimas semanas tras revelar ante los investigadores del denominado «caso Leire Díez» que la cúpula del cuerpo habría ejercido presiones sobre la UCO. En su declaración como testigo ante el juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, el alto mando relató que el director adjunto operativo (DAO), el teniente general Manuel Llamas, abrió tres investigaciones reservadas contra la unidad por supuestas filtraciones. Según el testimonio de Yuste, se llegó a solicitar a los investigadores que se mantuvieran «de perfil» en causas que afectaban a cargos del entorno del Ejecutivo.
Frente a estas acusaciones, la directora general de la Guardia Civil defendió en sede parlamentaria la profesionalidad del teniente general Llamas y negó la existencia de cualquier campaña de desprestigio contra la unidad anticorrupción. González calificó sus reuniones con la militante socialista implicada en la trama como encuentros informales y sostuvo que, en reuniones previas, los mandos de la UCO no trasladaron queja alguna sobre presiones externas, manifestando en cambio que existía un «buen ambiente» de trabajo en el departamento.
El proceso judicial liderado por el magistrado Pedraz trata de determinar si existió una estrategia coordinada para desestabilizar las investigaciones judiciales que afectaban al entorno del PSOE. En el marco de estas diligencias, testimonios recientes de otros altos mandos de la Guardia Civil ante la Audiencia Nacional han confirmado que, si bien inicialmente no se reportaron presiones ante la dirección general, los responsables de la UCO sí admitieron sentirse condicionados una vez que fueron interrogados formalmente por los agentes de la propia unidad operativa.
Con la publicación de este real decreto, el Ministerio de Defensa ratifica la hoja de servicios de Rafael Yuste y otros oficiales, en un gesto de respaldo institucional que coincide con la instrucción de las causas que investigan el posible uso de mecanismos internos del cuerpo para interferir en pesquisas de carácter político y judicial.


