La Delegación del Gobierno en Murcia y el Ejecutivo regional chocan por la gestión de la llegada de pateras
La Delegación del Gobierno en la Región de Murcia ha puesto en marcha una campaña informativa para desmentir lo que califica como «bulos» respecto a la llegada de embarcaciones irregulares a las costas de la comunidad. Esta iniciativa institucional surge como respuesta directa a las declaraciones del presidente regional, Fernando López Miras, quien ha denunciado una «escalada constante» de llegadas y una supuesta «impunidad» de las mafias en el litoral murciano.
A través de sus canales oficiales, la representación del Ejecutivo central ha rechazado que la coyuntura actual constituya una «llegada masiva» o un escenario «descontrolado». Según la Delegación, las cifras de interceptaciones se mantienen lejos de los picos históricos registrados en la región, citando como ejemplo noviembre de 2017, cuando bajo la administración del Partido Popular se contabilizaron 650 llegadas en apenas tres días.
Por su parte, Fernando López Miras ha calificado la situación de «intolerable e inadmisible» durante una comparecencia en Cartagena. El jefe del Ejecutivo autonómico ha acusado al Gobierno de España de permanecer «impasible» ante la actividad de las redes de tráfico de personas y ha convocado un Consejo de Gobierno extraordinario para abordar la seguridad en las costas tras los recientes desembarcos en playas de la comunidad.
En cuanto a la operatividad de las fuerzas de seguridad, la Delegación del Gobierno ha defendido que la Guardia Civil monitoriza de forma permanente el litoral. Han precisado que, si bien se prioriza la interceptación en tierra por motivos de seguridad para evitar riesgos vitales tanto de agentes como de ocupantes en el mar, todas las personas son puestas a disposición de la Policía Nacional para la tramitación de los correspondientes expedientes de expulsión conforme al protocolo legal establecido.
Finalmente, la institución estatal ha desvinculado los episodios recientes de la situación migratoria en Ceuta o de los flujos procedentes de Marruecos. Los informes técnicos encuadran estos movimientos en la denominada «ruta argelina», un fenómeno habitual que afecta no solo a Murcia, sino también a las provincias de Almería y Alicante, así como al archipiélago balear.


