La Guardia Civil detiene en Ceuta a un hombre por una presunta agresión sexual en la zona de Calamocarro
Agentes de la Guardia Civil han procedido a la detención de un varón de nacionalidad marroquí como presunto autor de una agresión sexual cometida contra una mujer de 22 años, también inmigrante. El incidente tuvo lugar en la playa de Calamocarro, una zona de la ciudad autónoma donde se asientan grupos de personas que accedieron a territorio español de forma irregular a finales del pasado mes de julio.
Tras la denuncia de los hechos, la víctima fue trasladada al Hospital Universitario de Loma Colmenar para someterse a una revisión facultativa. Fuentes de la investigación han confirmado que, tras el examen médico, se descartó la existencia de una violación, término reservado legalmente para casos con penetración. No obstante, se mantienen los cargos por agresión sexual al apreciarse la existencia de tocamientos no consentidos en zonas íntimas.
El detenido ha sido puesto a disposición del Cuerpo Nacional de Policía (CNP), organismo competente en las labores de filiación y extranjería, dado que el individuo se encuentra en situación administrativa irregular. Esta medida sigue los protocolos establecidos para la custodia y tramitación de expedientes de ciudadanos extranjeros tras intervenciones de seguridad ciudadana.
Desde el ámbito policial se ha alertado sobre un repunte en la casuística de este tipo de delitos sexuales entre el colectivo de personas llegadas a la ciudad en las últimas semanas. Las autoridades han subrayado la importancia de distinguir entre las distintas tipificaciones penales basándose exclusivamente en las pruebas periciales y los informes médicos preceptivos.
Paralelamente, la Dirección General de la Policía ha desplazado a Ceuta a agentes especializados en la lucha contra la trata de seres humanos. El objetivo de este despliegue preventivo es vigilar y detectar posibles redes de explotación, con especial atención a la protección de los menores de edad que han entrado recientemente en la ciudad, ante el riesgo de que puedan ser víctimas de redes de prostitución forzada.
Hasta el momento, las autoridades judiciales y policiales han informado de que no constan denuncias formales ni casos confirmados de trata de blancas en este periodo, si bien mantienen los dispositivos de vigilancia activos para prevenir cualquier vulneración de los derechos humanos en el entorno de los asentamientos temporales.


