Los sindicatos de la Ertzaintza vinculan los altercados de Bilbao con dinámicas internacionales y piden el cese de la cúpula policial
BILBAO — Las centrales sindicales Erne y Euspel han manifestado su preocupación ante los graves disturbios registrados el pasado lunes en la capital vizcaína, señalando una conexión directa con incidentes similares ocurridos recientemente en Francia, Italia y Barcelona. Los representantes de la policía autonómica vasca han calificado el despliegue de seguridad como un «dispositivo fallido» y han solicitado formalmente la dimisión del jefe de la Ertzaintza, Alfonso Goikoetxea, al considerar que no se previno adecuadamente la magnitud de la violencia ni se dotó a los agentes de recursos suficientes.
Sergio Gómez de Segura, secretario general de Erne, ha explicado que la naturaleza de estos altercados difiere de las dinámicas tradicionales de la denominada «kale borroka». Según el análisis sindical, los incidentes fueron protagonizados por grupos de personas muy jóvenes que se coordinan a través de redes sociales para replicar escenas de vandalismo por un efecto de imitación de otros contextos europeos. En este sentido, los sindicatos han instado a los responsables políticos a mantener la prudencia y evitar la vinculación de estos hechos con la izquierda abertzale, centrando el foco en la seguridad ciudadana y el orden público.
Por su parte, Julio González, secretario general de Euspel, ha denunciado deficiencias en la gestión operativa durante la jornada del lunes. De acuerdo con el relato sindical, tras comunicarse la suspensión de un acto público del agitador Vito Quiles, se decidió la retirada de efectivos policiales a pesar de que miles de jóvenes ataviados de negro permanecían manifestándose. Esta decisión facilitó que las algaradas se extendieran por diversas zonas de Bilbao, obligando a un regreso urgente de la Brigada Móvil cuando ya se producían ataques contra el mobiliario urbano y se registraban situaciones de riesgo para la integridad de los agentes.
Desde la representación de los trabajadores de la Ertzaintza se ha subrayado la necesidad de emprender reformas legislativas para actuar contra quienes asistan embozados a las movilizaciones. Los portavoces sindicales sostienen que el uso de prendas para cubrir el rostro busca garantizar el anonimato durante la comisión de disturbios, por lo que instan a que se legisle para que estas acciones tengan consecuencias legales y económicas. Asimismo, han realizado un llamamiento a la responsabilidad parental ante la presencia constatada de menores de edad en los focos de mayor tensión.
Finalmente, los sindicatos han advertido sobre la posibilidad de que estos sucesos se repitan en el corto plazo, citando la monitorización de cuentas en redes sociales que ya anuncian nuevas movilizaciones en distintas ciudades para este próximo sábado. Erne y Euspel han exigido una investigación exhaustiva para identificar a los instigadores de estos desórdenes y han reiterado que la falta de previsión de la cúpula policial dejó a los agentes en una situación de vulnerabilidad ante grupos que buscaban deliberadamente el enfrentamiento.


