EE. UU. propone aranceles de hasta el 12,5% a 60 socios comerciales por omisiones ante el trabajo forzoso
La Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) ha propuesto formalmente la imposición de aranceles adicionales de entre el 10% y el 12,5% a 60 socios comerciales, tras concluir que estas economías no han implementado medidas efectivas para prohibir la importación de bienes producidos con trabajo forzoso. La medida, amparada en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, busca equilibrar las condiciones de competencia para los trabajadores estadounidenses.
El anuncio se produce tras el cierre de 60 investigaciones iniciadas el pasado 12 de marzo. Según los informes de la USTR, el incumplimiento de estos países en la aplicación de prohibiciones contra el trabajo forzoso ha sido calificado como «irrazonable o discriminatorio», representando una carga directa para el comercio de los Estados Unidos. Entre los afectados por esta propuesta se encuentran socios estratégicos como la Unión Europea, el Reino Unido, China, México y Canadá.
El embajador Jamieson Greer, representante comercial de EE. UU., subrayó la necesidad de actuar frente a la falta de medidas contundentes por parte de sus aliados comerciales. «Es inaceptable que nuestros socios comerciales más importantes no aborden la importación de bienes elaborados con trabajo forzoso. Esto crea una dinámica en la que los trabajadores estadounidenses se ven obligados a competir globalmente en condiciones desiguales», afirmó Greer en el comunicado oficial.
La propuesta arancelaria se divide en dos niveles según el grado de compromiso de cada economía. Se aplicará un gravamen del 10% a aquellos socios que ya cuentan con una prohibición de importación de productos elaborados con trabajo forzoso, que se han comprometido mediante acuerdos de comercio recíproco o que mantienen regímenes parciales de restricción. En esta categoría se encuentran Canadá, Ecuador, la Unión Europea, Indonesia, México y Pakistán.
Por otro lado, la USTR propone un arancel del 12,5% para las 54 economías restantes investigadas, al considerar que no han impuesto ni hecho cumplir eficazmente prohibición alguna. Esta lista incluye, entre otros, a Argentina, Brasil, Chile, Colombia, India, Japón, Noruega, Rusia, Corea del Sur, Suiza, Taiwán y Vietnam. Las autoridades estadounidenses determinaron que estas naciones no han tomado las acciones necesarias para evitar que el comercio global perpetúe prácticas de explotación laboral.
Desde la perspectiva institucional de la USTR, si bien se reconoce que algunos países han iniciado gestiones preliminares, la administración estadounidense considera que los esfuerzos actuales son insuficientes. La aplicación definitiva de estos aranceles quedaría sujeta a los procesos de consulta y revisión pública correspondientes, en línea con el marco jurídico que regula la Sección 301.
Con esta medida, Estados Unidos intensifica su política de comercio exterior vinculada a estándares laborales y derechos humanos, enviando una señal a la comunidad internacional sobre la obligatoriedad de fiscalizar las cadenas de suministro globales para erradicar el trabajo forzoso.


