EEUU intensifica el bloqueo naval contra Irán con la interceptación de una veintena de buques
El Mando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) informó este miércoles que, en el marco de las operaciones de bloqueo naval contra Irán, ha desviado un total de 20 buques comerciales, inhabilitado dos embarcaciones y realizado el abordaje de otras dos hasta la fecha del 29 de julio. La autoridad castrense estadounidense confirmó que estas acciones forman parte de un despliegue estricto destinado a restringir el acceso a los puertos y costas del territorio iraní.
De acuerdo con el comunicado oficial emitido por el Pentágono, las fuerzas norteamericanas mantienen múltiples recursos militares en la región, incluyendo portaaviones y destructores lanzamisiles. Esta presencia naval tiene como objetivo aplicar el bloqueo a embarcaciones de todas las nacionalidades que intenten establecer vínculos comerciales o de transporte con los puntos costeros bajo restricción.
A pesar de la rigurosidad de las medidas, el Ejército de los Estados Unidos precisó que la libertad de navegación continúa garantizada para aquellos buques que transitan de manera neutral por el estrecho de Ormuz. No obstante, esta excepción no aplica para las unidades navales cuyo origen o destino final sean las terminales portuarias iraníes, las cuales permanecen bajo la vigilancia permanente del dispositivo de seguridad de Washington.
Por su parte, la respuesta de Teherán no se ha hecho esperar. Durante las primeras horas de la jornada, la Guardia Revolucionaria de Irán aseguró haber interceptado y detenido a tres buques petroleros. Según la versión de las autoridades iraníes, las embarcaciones fueron catalogadas como «rebeldes» y acusadas de navegar por rutas consideradas inseguras e ilegales dentro del estratégico paso que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán.
La situación actual sitúa al estrecho de Ormuz, una de las arterias de transporte de energía más importantes del mundo, bajo un escenario de doble bloqueo. Mientras Estados Unidos mantiene su cerco contra la economía iraní, las fuerzas de la República Islámica han incrementado el control sobre el tránsito marítimo en el área, lo que eleva la complejidad operativa y la tensión institucional en las aguas regionales.


