El Servicio de Guardacostas de Estados Unidos incauta el carguero ‘Grace’ por transporte ilegal de combustible a Cuba
El Servicio de Guardacostas de Estados Unidos confirmó este viernes la incautación del buque de carga ‘Grace’, tras denunciar que la embarcación transportaba combustible de manera ilegal hacia Cuba. La operación, que se inició a principios de septiembre, culminó con la detección de irregularidades en el almacenamiento de la carga y el aseguramiento del navío en coordinación con autoridades regionales.
La intervención comenzó en aguas del mar Caribe, donde unidades tácticas de los Guardacostas procedieron al abordaje del carguero. Tras la inspección inicial, el buque fue escoltado hasta el puerto de Progreso, en el estado mexicano de Yucatán. En dicho punto, la Marina de México realizó una revisión en profundidad que permitió identificar grandes cantidades de combustible ocultas en los tanques de lastre, una disposición que las autoridades estadounidenses calificaron como un «peligro inherente para el medio marino».
Según el comunicado oficial, el ‘Grace’ también transportaba diversos contenedores bajo sospecha de albergar combustible adicional no declarado. El informe técnico subraya que el uso de compartimentos no diseñados para el transporte de hidrocarburos eleva el riesgo de incidentes ambientales, además de contravenir las normativas internacionales de navegación y comercio.
Este operativo representa la segunda acción de gran escala en meses recientes, tras la detención a inicios del verano del carguero ‘Jaira Provider’ bajo cargos similares. Estas acciones de vigilancia marítima se enmarcan en el cumplimiento de las políticas de restricción y bloqueo económico reforzadas durante la administración de Donald Trump, las cuales han impactado directamente en el suministro energético de la isla.
La incautación se produce en un momento crítico para el sistema eléctrico cubano, que enfrenta una crisis de generación acentuada por la dificultad de adquirir suministros en los mercados internacionales. Hasta el cierre de esta edición, las autoridades judiciales competentes evalúan la situación legal de la tripulación y el destino final de la carga decomisada.


