Las Fuerzas Armadas ensayarán en Huelva la respuesta conjunta ante amenazas de drones
Las Fuerzas Armadas españolas llevarán a cabo el ejercicio ‘Atlas 26’ del 19 al 23 de octubre en el Campo de Maniobras y Tiro de Médano del Loro, en Huelva. Estas maniobras tienen como objetivo principal poner a prueba las capacidades de defensa antiaérea frente a aeronaves no tripuladas, empleando para ello sistemas de interceptación, municiones guiadas y equipos de guerra electrónica en un entorno de actuación conjunta.
El ejercicio contará con la participación coordinada de unidades del Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire y del Espacio, a las que se sumarán efectivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional. Bajo un mando único, los operativos evaluarán la respuesta ante drones de las clases I y II, ensayando tácticas y procedimientos destinados a la detección y neutralización de estas amenazas tanto en territorio nacional como en escenarios de despliegue exterior.
Según ha informado el Ejército de Tierra, la dirección de las maniobras recae en el Mando de Artillería Antiaérea, bajo la organización del Mando de Apoyo a la Maniobra y el liderazgo estratégico del Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD). El propósito central es validar la interoperabilidad de los distintos sistemas de vigilancia y defensa de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ante incidentes que requieran una reacción unificada.
Una de las innovaciones técnicas destacadas de ‘Atlas 26’ será la implementación de conectividad 5G para la integración de los medios de mando y control. Esta tecnología facilitará el intercambio crítico de información entre los sistemas desplegados por el Ejército de Tierra y la defensa aérea del Ejército del Aire y del Espacio, optimizando la coordinación de los dispositivos defensivos en tiempo real.
El desarrollo de las pruebas contempla escenarios que abarcan desde las operaciones permanentes de vigilancia y disuasión en España hasta la posible integración en los sistemas de defensa aérea y antimisiles de la OTAN. Mediante el uso de guerra electrónica, las unidades participantes analizarán cómo combinar capacidades de detección y neutralización de forma efectiva en diversos contextos operativos internacionales.
Finalmente, el ejercicio servirá como foro de transferencia tecnológica gracias a la participación de empresas nacionales, universidades y centros de experimentación militar. Observadores del Mando de Adiestramiento y Doctrina (MADOC) supervisarán las actividades para identificar áreas de mejora en los procedimientos operativos y en la doctrina de empleo de los sistemas antiaéreos de última generación.


