Brasil inicia el escrutinio de las elecciones presidenciales con el foco en una posible segunda vuelta
El Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil ha comenzado este domingo la totalización de los resultados de las elecciones generales tras el cierre de los centros de votación a las 17:00 horas (hora local). El proceso de recuento de las urnas electrónicas determinará si alguno de los 13 candidatos presidenciales logra la mayoría absoluta o si la definición del Ejecutivo se posterga a una segunda vuelta electoral.
La atención política se concentra en el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, representante del Partido de los Trabajadores (PT), y el senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL). Ambos han liderado las encuestas de intención de voto durante la campaña, seguidos a una distancia considerable por el resto de los aspirantes. El sistema electoral brasileño permite una transmisión ágil de los datos desde los boletines de las urnas hacia la Justicia Electoral, lo que facilitará el conocimiento de los resultados definitivos en las próximas horas.
Más de 158,7 millones de brasileños estaban habilitados para participar en una jornada en la que, además de la Presidencia de la República, se sometieron a votación los cargos de gobernadores, dos senadores por estado, y representantes en las cámaras de diputados federales y estatales. Para evitar una segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre, el candidato ganador deberá superar el 50% de los votos válidos.
Reporte de incidentes y seguridad electoral
La jornada de votación ha registrado diversas intervenciones de las fuerzas de seguridad por presuntos delitos electorales. Según el último balance de la Policía Federal, se han incautado 789.800 reales en efectivo y se ha procedido a la detención de al menos 169 personas. Las investigaciones preliminares apuntan a posibles delitos de compra de votos y difusión irregular de propaganda durante el ejercicio del sufragio.
Por su parte, el presidente del TSE, Kassio Nunes Marques, recibió información sobre 65 incidencias vinculadas a propaganda electoral y 45 relacionadas con la compra de votos. A pesar de estos datos y de las prolongadas colas registradas en centros de votación populosos, como la favela de Rocinha en Río de Janeiro, las autoridades gubernamentales han calificado la jornada como estable.
El ministro de Justicia, Wellington César Lima e Silva, subrayó la «absoluta normalidad» del proceso electoral en todo el territorio nacional. Con el cierre de las urnas, la institución electoral se enfoca ahora en la recepción de los boletines del extranjero y de las regiones más remotas de Brasil para completar el mapa de representación política que regirá al país durante el próximo periodo institucional.


