La Generalitat emite alertas de emergencia por lluvias torrenciales en el litoral y sur de Cataluña
La Generalitat de Cataluña ha activado este martes el sistema de avisos a la población Es-Alert en diversas comarcas de la comunidad ante la previsión de lluvias torrenciales. Las autoridades de Protección Civil han instado a la ciudadanía a extremar la precaución en la movilidad y a evitar de forma rigurosa las zonas inundables, ante un episodio de precipitaciones intensas que se prevé se prolongue hasta la madrugada de este miércoles.
Poco después de las 19:00 horas, el Centro de Emergencias remitió una notificación a los dispositivos móviles de los residentes en el Barcelonès, Baix Llobregat, Garraf, Gironès, Maresme y la Selva. Este aviso solicita la máxima cautela en los desplazamientos debido al riesgo de tormentas severas que podrían mantenerse activas hasta las dos de la madrugada.
Esta medida se suma a otros dos avisos previos emitidos durante la tarde del martes. A las 17:45 horas, se alertó a las comarcas tarraconenses del Baix Camp, Baix Ebre, Ribera d’Ebre y Terra Alta sobre lluvias localmente intensas. Posteriormente, a las 19:00 horas, una tercera alerta reiteró el peligro de lluvias torrenciales en el Baix Camp, Baix Ebre, Baix Penedès, Ribera d’Ebre y Tarragonès, delimitando un periodo de riesgo inmediato para dichas zonas.
La situación meteorológica actual se produce tras un fin de semana de gran inestabilidad en Cataluña, donde las tormentas previas dejaron un saldo de dos personas fallecidas y un desaparecido. Asimismo, durante la jornada del lunes, las precipitaciones afectaron con especial intensidad a la comarca del Vallès Oriental, donde los servicios de emergencia mantienen la búsqueda de un menor de edad desaparecido.
Desde la Generalitat se recuerda la importancia de seguir las recomendaciones oficiales, no cruzar vados ni rieras y permanecer atentos a las actualizaciones de los servicios meteorológicos, dado que el terreno se encuentra saturado por los episodios de lluvia de los últimos días, lo que incrementa el riesgo de escorrentías e inundaciones repentinas.


