Formaciones de izquierda de España y Portugal solicitan reconsiderar la participación de Marruecos en el Mundial 2030
Las formaciones políticas Sumar y Podemos en España, junto con el partido Livre en Portugal, han solicitado formalmente a sus respectivos gobiernos la revisión o el replanteamiento de la candidatura conjunta con Marruecos para la organización del Mundial de fútbol de 2030. Esta petición surge como consecuencia de la reciente crisis migratoria registrada en Ceuta y de las constantes denuncias sobre la situación de los derechos humanos en el país magrebí.
En el ámbito parlamentario español, el grupo plurinacional Sumar ha registrado una proposición no de ley en el Congreso de los Diputados. El texto insta al Ejecutivo a trasladar a la FIFA, a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y al Gobierno portugués la necesidad de evaluar la coorganización del torneo. La iniciativa reclama que se verifique el cumplimiento de los compromisos internacionales en materia de derechos humanos y plantea que el organismo rector del fútbol mundial pueda retirar la condición de anfitrión en caso de detectarse incumplimientos graves.
Por su parte, el coportavoz estatal de Podemos, Pablo Fernández, ha defendido una candidatura limitada exclusivamente a la península ibérica. Fernández ha calificado el modelo actual de «insostenible» y ha acusado a Marruecos de actuar contra la soberanía española, tildando al régimen alauí de «dictadura». Desde la formación morada se sostiene que los sucesos en la frontera de Ceuta forman parte de una estrategia política orquestada que invalida las condiciones de cooperación necesarias para un evento de tal magnitud.
La presión política se ha extendido al país vecino a través del partido Livre. La formación portuguesa, que cuenta con cinco escaños en la Asamblea de la República, ha remitido una carta abierta a su Gobierno exigiendo una decisión «valiente» para excluir a Marruecos del proyecto. Según Livre, la «instrumentalización» de ciudadanos en la frontera, incluyendo a menores y mujeres, demuestra una falta de garantías políticas y de seguridad fundamentales para la organización del Mundial.
El partido portugués ha vinculado también su rechazo a las «violaciones sistemáticas» de los derechos humanos por parte de Marruecos y a la situación en el Sáhara Occidental. Argumentan que mantener la coorganización resultaría incoherente con la política exterior nacional, especialmente en un momento en que Portugal se prepara para asumir funciones como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Hasta el momento, las instancias gubernamentales de ambos países mantienen el plan de organización tripartita, mientras que las federaciones de fútbol implicadas continúan trabajando en los aspectos técnicos y logísticos de la candidatura que deberá ser ratificada por la FIFA. El debate parlamentario sobre la proposición no de ley de Sumar determinará el grado de apoyo institucional a este cambio de estrategia en la política deportiva internacional de España.


