Una explosión en un gasoducto sirio deja fuera de servicio a tres centrales eléctricas
Una explosión ocurrida en un gasoducto de la planta de Tishrín, situada en el noroeste de Siria, ha provocado la salida de servicio de tres de las principales centrales eléctricas del país. El incidente, que generó un incendio de magnitud, ha interrumpido el suministro de gas necesario para el funcionamiento de las instalaciones de Deir Ali, Nasiriya y Tishrín, lo que derivará en una reducción de la capacidad de generación y un incremento en los programas de racionamiento eléctrico.
La Compañía de Electricidad de Siria informó a través de un comunicado oficial que, tras el estallido, los equipos de bomberos y unidades especializadas lograron extinguir el fuego. Actualmente, el personal técnico trabaja en la zona para asegurar el perímetro y evaluar los daños estructurales. La empresa confirmó que no se han registrado víctimas mortales ni heridos como consecuencia de la deflagración, aunque el impacto en la infraestructura energética es significativo.
El ministro de Energía, Mohamed al Bashir, se trasladó al lugar de los hechos para supervisar las labores de inspección. En declaraciones institucionales, el titular de la cartera precisó que por el momento se desconoce si el origen del suceso responde a un fallo técnico o a un acto de sabotaje intencionado. Según Al Bashir, los daños confirmados afectan principalmente a los gasoductos y a diversos tramos de cableado eléctrico, mientras que se espera que las turbinas y los equipos principales no hayan sufrido afectaciones graves.
Respecto a la recuperación del servicio, el ministro detalló que la central de Deir Ali podrá retomar su actividad de forma gradual una vez finalice la fase de enfriamiento y se aumente la presión del combustible. No obstante, la planta de Tishrín requerirá trabajos de rehabilitación y mantenimiento más exhaustivos debido a la proximidad del epicentro de la explosión. Las autoridades han anunciado el envío de equipos especializados para determinar con exactitud las causas del incidente una vez que el área sea segura para el peritaje.
Este suceso tiene lugar apenas cuarenta y ocho horas después de que el gasoducto de Jibsé, en la zona de Al Shalaula, fuera objeto de un ataque confirmado mediante el uso de artefactos explosivos contra una válvula de seccionamiento. Ante estos precedentes, el Gobierno mantiene abiertas todas las líneas de investigación, sin descartar que esta nueva interrupción en el suministro energético responda a una campaña dirigida contra la infraestructura estratégica del país.


