La Junta de Extremadura advierte sobre el impacto de los nuevos criterios de calidad en el sector del ibérico
El vicepresidente y consejero de Presidencia, Coordinación de Acción de Gobierno, Interior y Emergencias de la Junta de Extremadura, Abel Bautista, ha manifestado la preocupación del Ejecutivo autonómico ante la reciente decisión de la Denominación de Origen (DO) Guijuelo de permitir la comercialización de productos con un 50 % de raza ibérica bajo su certificación. Durante la inauguración de la XXXVI edición del Salón del Jamón Ibérico y la Dehesa en Jerez de los Caballeros, Bautista señaló que esta medida supone un «cambio profundo» que podría comprometer los principios de calidad y diferenciación que han sostenido al sector en España.
Bautista subrayó que la postura de la Junta no pretende cuestionar la autonomía de otras denominaciones de origen, sino advertir sobre las consecuencias de romper el consenso sectorial que ha posicionado al producto español en los mercados internacionales. Según el vicepresidente, la adopción de criterios más laxos puede generar un efecto de «arrastre» que termine perjudicando la confianza del consumidor y debilitando la competitividad de los productores que mantienen los estándares de excelencia más elevados, localizados mayoritariamente en Extremadura.
En este contexto, el Gobierno regional ha trasladado su respaldo a la DO Dehesa de Extremadura para que explore «todas las vías legales posibles» orientadas a salvaguardar su modelo productivo. A pesar de que la región cuenta con más de 12.000 explotaciones dedicadas al ibérico y un centenar de empresas de transformación, Bautista reconoció que solo el 5 % de la cabaña ganadera está adscrita actualmente a este sello de calidad, lo que marca una hoja de ruta para fortalecer la adscripción al consejo regulador.
La intervención también abordó las tensiones en el comercio internacional, específicamente en lo relativo a los acuerdos con Mercosur. El vicepresidente reclamó condiciones de competencia «justas» y reciprocidad normativa, defendiendo que no es posible exigir estándares de bienestar animal, trazabilidad y sostenibilidad a los ganaderos extremeños mientras se permite el acceso al mercado de productos que no cumplen con las mismas reglas de producción.
Respecto a la situación actual del sector, los datos aportados por la Junta reflejan que Extremadura contó en 2025 con un censo de 1,3 millones de cabezas, certificando más de 220.000 cerdos de bellota, lo que supone un incremento del 5,3 % respecto al año anterior. La comunidad se consolida como la segunda autonomía en sacrificio de cerdos de bellota, con el 37 % del total nacional, apoyada en un ecosistema de 2,2 millones de hectáreas de dehesa que el consejero calificó como un activo estratégico para el arraigo y la economía rural.
Finalmente, el vicepresidente reafirmó el compromiso de la Administración autonómica con la simplificación de trámites administrativos y la modernización tecnológica. Bautista incidió en que la innovación y la digitalización son necesidades para ganar eficiencia y reducir costes en un sector que, más allá de la actividad económica, representa un elemento de prestigio internacional y un pilar fundamental para el desarrollo sostenible del medio rural extremeño.


