La FDA autoriza a Philip Morris comercializar bolsitas de nicotina ZYN como productos de riesgo modificado
La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) ha otorgado formalmente la autorización de riesgo modificado para 20 variedades de bolsitas de nicotina de la marca ZYN, fabricadas por Philip Morris International (PMI). Esta resolución faculta a la compañía para comercializar estos productos bajo la premisa científica de que su uso, en sustitución del cigarrillo convencional, reduce la probabilidad de desarrollar enfermedades graves relacionadas con el tabaquismo.
La decisión se fundamenta en una revisión científica exhaustiva que permite a la tabacalera incluir en su publicidad un mensaje específico. Según la declaración autorizada, el cambio total de cigarrillos a ZYN disminuye el riesgo de padecer cáncer de boca y de pulmón, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, enfisema y bronquitis crónica. Esta medida busca ofrecer alternativas documentadas a los fumadores adultos que no abandonan el consumo de nicotina.
Bret Koplow, director interino del Centro de Productos de Tabaco de la FDA, explicó a través de un comunicado oficial que la revisión de estos productos tiene como fin principal garantizar que la población cuente con información clara y con base científica sobre los riesgos relativos del tabaco. «La decisión de hoy permite que estos productos se comercialicen con una declaración de riesgo modificado que informa a los adultos fumadores sobre los menores riesgos asociados», puntualizó el funcionario.
La autorización abarca una amplia gama de presentaciones que incluyen sabores como menta fresca, hierbabuena, cítricos, café y canela, en sus concentraciones de 3 mg y 6 mg. Por su parte, Stacey Kennedy, directora ejecutiva de PMI en Estados Unidos, calificó el anuncio como un «hito importante» para los más de 45 millones de consumidores de nicotina mayores de edad en el país, asegurando que ahora cuentan con acceso a pruebas autorizadas por el regulador sobre los beneficios de la transición hacia productos sin combustión.
No obstante, la FDA ha establecido condiciones estrictas para el mantenimiento de esta autorización. Las órdenes otorgadas expiran en un plazo de cinco años y exigen una vigilancia constante tras la comercialización. La agencia advirtió que podrá revocar los permisos de manera inmediata si se observa un aumento significativo en el consumo por parte de jóvenes o si se determina que la comercialización ya no beneficia la salud de la población general.
Finalmente, el organismo regulador recordó que no existe ningún producto de tabaco que sea completamente seguro y que las personas que no consumen tabaco no deben comenzar a hacerlo. Si bien el abandono total de la nicotina sigue siendo la opción más saludable, la FDA concluyó que el cambio integral a estas bolsitas reduce significativamente la exposición a las sustancias químicas nocivas presentes en el humo de los cigarrillos tradicionales.


