Feijóo califica de «ocupación premeditada» la crisis en Ceuta y cuestiona la relevancia internacional del Gobierno
El líder del Partido Popular y jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ha calificado la entrada masiva de migrantes en Ceuta como una «ocupación premeditada» que supone una «ruptura de la integridad territorial» de España. Durante una intervención pública, el dirigente popular ha cuestionado la gestión del Ejecutivo central y ha puesto en duda la labor de los servicios de inteligencia al no haber detectado con antelación un movimiento migratorio de tal magnitud hacia las costas españolas.
Feijóo ha vinculado la situación fronteriza con la posición diplomática de España en el exterior, afirmando que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comienza a ser percibido como un «paria» en el ámbito de la Unión Europea y la esfera internacional. Estas declaraciones se producen tras conocerse que 22 líderes europeos han remitido una misiva a la Comisión Europea y al Consejo Europeo advirtiendo sobre el posible impacto de las políticas de regularización en el fomento de flujos migratorios irregulares.
En relación con el papel del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), el presidente del PP ha manifestado sus reservas sobre la falta de información previa respecto a la llegada de miles de personas a la ciudad autónoma. A juicio de Feijóo, resulta difícil de justificar que una movilización de tales dimensiones pasara desapercibida para los organismos encargados de la seguridad nacional, lo que le ha llevado a criticar la gestión de la ministra de Defensa y del propio presidente Sánchez.
La crítica del jefe de la oposición también se ha centrado en la respuesta institucional ante la crisis. Para el Partido Popular, la situación en Ceuta no debe tratarse como un incidente aislado, sino como un desafío a la soberanía nacional que, en otros países del entorno europeo, habría derivado en la exigencia de responsabilidades políticas directas y ceses en el gabinete ministerial.
Finalmente, Feijóo ha subrayado la preocupación de otros Estados miembros de la Unión Europea, que han planteado la posibilidad de reintroducir controles temporales en las fronteras interiores para contener los movimientos secundarios. Según el líder del PP, el Gobierno de España debe rectificar su política migratoria para alinearse con las demandas de control y seguridad que exigen sus socios comunitarios en el marco de la actual crisis de fronteras.


