Especialista en salud mental propone una técnica estructurada para neutralizar pensamientos recurrentes
El psiquiatra Fernando Mora ha presentado un método de reflexión denominado «La otra cara de la moneda», diseñado para interrumpir los ciclos de pensamientos negativos que afectan el bienestar emocional y la capacidad cognitiva. La técnica, difundida a través de canales institucionales y redes profesionales, busca proporcionar una herramienta de gestión personal ante situaciones de estrés o preocupación persistente.
El ejercicio se basa en la premisa de que la rumiación mental —el proceso de dar vueltas a un problema de forma incesante— limita la perspectiva del individuo, impidiéndole identificar matices o aprendizajes en las situaciones adversas. Según el especialista, la aplicación de este método requiere únicamente de un soporte físico, como papel y lápiz, y unos minutos para el análisis estructurado.
Estructura y aplicación del método
Para la ejecución de la técnica, se propone la creación de una tabla compuesta por dos columnas y cuatro filas. El proceso se divide en cuatro fases sucesivas que invitan a la persona a desglosar su preocupación desde una óptica objetiva y analítica:
En la primera fase, el usuario debe definir con precisión el problema o la situación de conflicto, evitando descripciones difusas. En la segunda etapa, se procede a identificar y nombrar las emociones específicas derivadas de dicha situación, tales como la frustración, la ansiedad o el miedo, con el fin de tomar conciencia de su impacto emocional.
La tercera fila constituye el eje central del ejercicio. En este espacio, se debe reflexionar sobre los posibles aprendizajes o beneficios que pueden extraerse de la experiencia. Mora aclara que no se trata de minimizar la gravedad del problema ni de imponer un pensamiento positivo forzado, sino de ampliar el campo visual hacia aspectos que suelen quedar invisibilizados por la preocupación.
Finalmente, en la cuarta fila, la persona redacta una nueva versión de la situación. Esta reformulación debe integrar tanto las dificultades iniciales como las oportunidades de crecimiento detectadas, construyendo así una narrativa más equilibrada y menos paralizante.
El cerebro como músculo: entrenamiento y flexibilidad
El doctor Mora sostiene que este ejercicio funciona como un entrenamiento mental. Bajo la analogía de que el cerebro actúa de manera similar a un músculo, el especialista argumenta que la práctica constante de esta técnica fortalece la capacidad del individuo para desarrollar nuevas formas de interpretar la realidad de manera autónoma.
Si bien el autor enfatiza que esta herramienta no sustituye el tratamiento profesional en casos de patologías de salud mental, sí la recomienda como un recurso de autoayuda eficaz para la gestión del estrés cotidiano. En un entorno social caracterizado por la sobrecarga informativa y las exigencias laborales, este tipo de intervenciones breves buscan fomentar una visión más flexible y resiliente ante las circunstancias adversas.


