El Real Madrid proyecta un cambio de modelo societario para captar capital ante la caída de ingresos del Bernabéu
Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, ha iniciado los trámites para proponer una transformación en la estructura jurídica de la entidad con el objetivo de dar entrada a inversores externos. Esta decisión responde a la necesidad urgente de obtener liquidez ante una generación de caja del estadio Santiago Bernabéu sensiblemente inferior a las previsiones iniciales, lo que condiciona tanto la política de fichajes como el cumplimiento del calendario de pagos de la deuda contraída para la reforma del recinto.
Según fuentes conocedoras de la situación financiera del club, los ingresos generados por el estadio durante la pasada temporada se situaron en el entorno de los 170 millones de euros. Esta cifra supone un 60% menos de los 400 millones de euros anuales que la directiva blanca había proyectado tras la finalización de las obras. El desfase presupuestario ha activado las alarmas en la entidad, dado que la deuda vinculada a la remodelación asciende a 1.170 millones de euros y su periodo de carencia finaliza en 2027, año en el que el club deberá comenzar formalmente la devolución del principal.
Para abordar esta situación, la presidencia plantea una modificación estatutaria que permita la creación de una filial encargada de las actividades deportivas. El plan previsto contempla la venta de un 5% de esta nueva estructura a inversores institucionales, una operación que el club valora en un contexto de mercado donde la tasación total de la entidad podría alcanzar los 10.000 millones de euros. La asesoría financiera Key Capital lidera la búsqueda de este capital, ante la imposibilidad de utilizar el propio estadio o las cuotas de los socios como garantía para nuevas líneas de crédito, al encontrarse ya comprometidas como prenda de la deuda vigente.
El modelo que inspira esta transformación es el del Bayern de Múnich, donde el club mantiene el 75% de la propiedad y da entrada a socios estratégicos —como Adidas, Audi y Allianz— con participaciones minoritarias. No obstante, la propuesta ha encontrado una oposición interna relevante encabezada por Enrique Riquelme, quien obtuvo un 35% de apoyo en el último proceso electoral. Los sectores críticos advierten de que esta maniobra podría suponer el inicio de una pérdida de control por parte de los socios, calificando la iniciativa como una «venta encubierta» de la institución.
A pesar de las reticencias de algunos miembros de la junta directiva, que aconsejan una mayor labor pedagógica antes de someter la cuestión a votación, la urgencia de tesorería parece acelerar los tiempos. El club requiere fondos inmediatos no solo para el servicio de la deuda, sino para financiar la planificación deportiva. Si bien se contemplan incorporaciones en condiciones ventajosas de mercado, la estructura de costes de la plantilla y los objetivos de refuerzos estratégicos exigen una capitalización que el flujo de caja actual del estadio no permite cubrir de forma autónoma.
El presidente tiene previsto convocar una asamblea extraordinaria tras el periodo estival para solicitar la autorización de los socios representantes. De obtener el respaldo necesario, el proceso culminaría en un referéndum donde se decidiría el futuro modelo de propiedad del Real Madrid. La definición del quórum necesario y la base del censo para dicha consulta se perfilan como los próximos puntos críticos en el debate institucional de la entidad blanca.


