El Ejército de Tierra refuerza su operatividad en las maniobras de precisión de la OTAN en Lituania
El Ejército de Tierra ha concluido su participación en el ejercicio internacional de tiradores de precisión “Baltic Viper Strike 26”, desarrollado en las instalaciones militares de Rukla, Lituania. En estas maniobras, España ha integrado dos equipos especializados junto a militares de otras cinco naciones aliadas, con el objetivo de evaluar y consolidar capacidades tácticas y operativas en el marco de la presencia avanzada de la OTAN en el flanco este europeo.
Según ha informado el Estado Mayor de la Defensa (EMAD), la representación española ha estado a cargo de efectivos del Subgrupo Táctico Mecanizado ‘Tizona’. Estos equipos forman parte del contingente ‘Flanco Este’ Letonia XIX, unidad integrada actualmente en el grupo de combate multinacional de la Alianza Atlántica desplegado en territorio letón. En el ejercicio han participado un total de 18 equipos procedentes de Lituania, Estonia, Letonia, Canadá y Países Bajos.
El adiestramiento se ha estructurado en dos fases diferenciadas para maximizar el rendimiento de las unidades de élite. La primera etapa se centró en el adiestramiento táctico, donde se evaluaron aspectos críticos como la planificación, la observación y la capacidad de actuación en escenarios simulados de alta exigencia. Durante este periodo, los militares debieron demostrar resistencia física y discreción en operaciones que requieren una coordinación milimétrica entre los integrantes de cada binomio.
La segunda fase consistió en una competición multinacional que incluyó pruebas de tiro de precisión desde diversas plataformas y posiciones, así como ejercicios de navegación nocturna. Estas actividades pusieron a prueba la simbiosis entre el tirador y el observador, figura responsable de la localización de objetivos y la ejecución técnica de los disparos en entornos variables de combate.
Desde el EMAD han subrayado que la participación en este foro, que se organiza anualmente desde 2015 de forma rotatoria entre los países bálticos, permite al Ejército de Tierra contrastar procedimientos técnicos y mejorar la interoperabilidad con las fuerzas aliadas. Este intercambio de experiencias resulta fundamental para unificar criterios operativos y fortalecer la respuesta conjunta ante posibles contingencias en la región.
España mantiene un despliegue constante en el flanco oriental de la Alianza, específicamente en Letonia, donde aporta capacidades de combate pesado y defensa aérea. Entre los medios destacados en la zona se encuentran los carros de combate Leopardo 2E, vehículos de infantería Pizarro y sistemas de misiles NASAMS. La integración en maniobras como el Baltic Viper Strike 26 se alinea con las medidas de disuasión y defensa colectiva en una zona de alto valor estratégico para la seguridad de la Unión Europea y la OTAN.


