Las gestoras de fondos descartan un shock estructural por el conflicto en Oriente Próximo, aunque advierten de riesgos para el PIB
Las principales gestoras de fondos españolas coinciden en que el conflicto actual en Oriente Próximo no representa, por el momento, un shock estructural comparable al provocado por la invasión de Ucrania en 2022. No obstante, las entidades advierten de que un recrudecimiento de las tensiones podría impactar en el crecimiento económico a través del canal energético y un repunte de la inflación, situando el riesgo para el Producto Interior Bruto (PIB) español en una horquilla de entre el 0,2 % y el 0,9 %.
El escenario central manejado por los analistas contempla un conflicto de duración limitada, centrado en los próximos meses, con efectos directos en los precios del petróleo, el gas y los costes logísticos. Según estimaciones de CaixaBank Research, la intensidad y persistencia de estas tensiones determinarán la cuantía de la detracción del crecimiento en España. A pesar de la volatilidad en los mercados, el servicio de estudios subraya que la dependencia directa de Europa respecto a esta región es contenida, a diferencia de la crisis energética derivada del conflicto en Ucrania.
Desde Bankinter Gestión de Activos se incide en que el principal mecanismo de transmisión hacia los mercados financieros es el encarecimiento de la energía, lo que introduce nuevos riesgos alcistas para la inflación global. Este entorno ha llevado a los mercados a recalibrar sus expectativas sobre la trayectoria de los tipos de interés. Sin embargo, la firma sostiene que, mientras no se produzca una interrupción prolongada y significativa de los flujos energéticos internacionales, el impacto macroeconómico debería mantenerse bajo control.
Por su parte, Santander AM destaca que la reacción en las curvas de futuros del crudo Brent ha sido notablemente inferior a la observada tras la invasión de Ucrania. La gestora señala que el sólido punto de partida del crecimiento económico global actúa como un amortiguador, lo que permite descartar, en la coyuntura actual, un cambio de ciclo económico. No obstante, la volatilidad podría persistir si la tensión geopolítica se prolonga en el tiempo.
Finalmente, entidades como Loreto Inversiones plantean tres escenarios posibles para los próximos meses. El escenario base prevé un impacto acotado con una normalización progresiva del canal energético y estabilidad en las expectativas de inflación. Un segundo escenario, más favorable, implicaría una resolución rápida del conflicto con recuperación de activos de riesgo. Por el contrario, el escenario adverso se activaría ante una disrupción energética persistente, lo que forzaría condiciones financieras más restrictivas y mayores primas de riesgo en los mercados de crédito.


