El Gobierno califica de «tergiversación» las acusaciones de Baleares sobre la ocultación de informes migratorios
El Ejecutivo central ha desmentido este sábado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmara la existencia de una alerta por «entrada masiva» de inmigrantes en el archipiélago balear durante su comparecencia del pasado jueves en el Congreso de los Diputados. Fuentes de Moncloa han calificado como una «tergiversación evidente» las declaraciones de la presidenta de Baleares, Marga Prohens, quien acusó a la administración central de ocultar información sensible sobre la presión migratoria en las islas.
Según han detallado fuentes gubernamentales, el documento al que hizo referencia el presidente Sánchez en la Cámara Baja corresponde a un informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) con fecha del 23 de julio. El Gobierno sostiene que dicho texto forma parte del «seguimiento periódico» que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado realizan de forma habitual sobre las rutas de inmigración irregular por vía marítima y que no constituye, en ningún caso, una notificación de carácter excepcional o de emergencia.
La controversia se originó cuando el jefe del Ejecutivo negó en sede parlamentaria que la Policía Nacional hubiera advertido una semana antes de un «riesgo alto en Ceuta». En su argumentación, Sánchez explicó que el informe técnico en cuestión se centraba exclusivamente en las llegadas a la Península y Baleares. Tras esta intervención, la presidenta Prohens denunció que se estaba ocultando información a la comunidad autónoma y exigió transparencia sobre el nivel de riesgo real de llegadas al archipiélago.
Desde el Gobierno han insistido en que el informe del CENIF evaluaba como «alto» el riesgo de llegadas marítimas debido a la reactivación de la ruta desde Argelia, una circunstancia que aseguran es «perfectamente conocida» por el Ejecutivo autonómico. Han subrayado que no se trata de un documento de «alerta» ni de una sospecha de «entradas masivas», sino de una herramienta de monitorización rutinaria que analiza condiciones meteorológicas y operativas para el uso estrictamente policial.
«Lo que hacía el CENIF era exactamente aquello para lo que existe: monitorizar una ruta activa y trasladar esa información para la operatividad de las fuerzas de seguridad», han manifestado fuentes de Moncloa, reiterando que la ruta migratoria argelina lleva meses mostrando una mayor actividad bajo el seguimiento constante de la Policía Nacional, la Guardia Civil y el Ministerio del Interior.
Finalmente, el Ejecutivo ha recordado los últimos datos publicados por el Ministerio del Interior, que sitúan el crecimiento interanual de llegadas de migrantes a las costas de Baleares en un 1,7 % hasta el 31 de agosto. En términos absolutos, esta estadística se traduce en un incremento de 82 personas respecto al mismo periodo del año anterior, cifra que el Gobierno utiliza para enmarcar la situación dentro de la normalidad operativa de los servicios de control fronterizo.


