El Gobierno pide «prudencia» ante la propuesta de la Comisión Europea sobre el teletrabajo obligatorio
La ministra portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha instado este jueves a mantener una actitud de «total prudencia y cautela» frente al borrador de la Comisión Europea que contempla la implementación de un día de teletrabajo obligatorio a la semana. Esta medida, diseñada por Bruselas, busca fomentar el ahorro energético ante la crisis derivada del conflicto en Oriente Próximo y su impacto en los mercados internacionales.
Durante una entrevista concedida a 3Cat, Saiz ha subrayado que España se encuentra en una posición de mayor fortaleza en comparación con otros socios europeos, alegando que el país llega a este escenario «con los deberes hechos en materia energética». La ministra ha destacado que la influencia del gas en la factura eléctrica se ha reducido significativamente desde el año 2021, pasando de representar un 52% a situarse en el entorno del 26% en la actualidad.
La portavoz ha supeditado cualquier valoración definitiva sobre la aplicación de esta medida en territorio nacional a la presentación formal del documento, prevista para el próximo miércoles. «Estamos hablando de un borrador que se conocerá la semana que viene; cuando la Comisión lo plantee, se escuchará», ha señalado, enfatizando que la propuesta se encuentra todavía en una fase técnica de estudio.
En relación con la incertidumbre que la posible obligatoriedad de trabajar desde casa pueda generar entre los empleados, la ministra ha insistido en la necesidad de distinguir entre borradores de trabajo y políticas ejecutivas. «Frente a los borradores, yo hablo de realidades», ha sentenciado Saiz, quien ha recordado que el Ejecutivo monitoriza de manera diaria la evolución de la situación energética.
Finalmente, Saiz ha reafirmado el compromiso del Gobierno con la vigilancia de los indicadores económicos, especialmente en lo que respecta a la subida de los precios del petróleo y su repercusión en la inflación y la cesta de la compra, con el objetivo de paliar los efectos negativos en la economía doméstica de los ciudadanos.


