La cesión de Cabo Juby: El impacto diplomático y militar del Tratado de Cintra
El 1 de abril de 1958, España y Marruecos suscribieron el Tratado de Cintra, un acuerdo diplomático que puso fin formal a la denominada «guerra no declarada» de Ifni-Sahara. Mediante este documento, el Estado español hizo efectiva la transferencia de la soberanía de la zona sur del Protectorado, conocida como Cabo Juby, al Reino de Marruecos. Este hito marcó la culminación de un proceso de tensiones territoriales iniciado apenas dos años después de la independencia marroquí en 1956.
El conflicto tuvo su origen en las discrepancias sobre los límites territoriales tras el fin del Protectorado español y francés. A pesar de la recepción oficial del sultán Mohamed V en Madrid en abril de 1956, la estabilidad en la región se vio comprometida por las reclamaciones marroquíes sobre Ifni y la franja de Cabo Juby. El gobierno español de la época sostenía que Cabo Juby no formaba parte del Protectorado, sino que era un territorio vinculado administrativamente al Sahara Español tras acuerdos previos con tribus locales.
La escalada bélica alcanzó su punto crítico en noviembre de 1957, cuando el Ejército de Liberación Nacional marroquí inició ataques coordinados contra puestos avanzados en Ifni y el Sahara. La ofensiva obligó a las guarniciones españolas, compuestas por destacamentos reducidos, a un repliegue estratégico hacia la capital, Sidi Ifni. El mando militar español desplegó recursos de la Armada, incluyendo el crucero pesado Canarias, y unidades paracaidistas para socorrer a las posiciones sitiadas en el interior del territorio.
Desde el punto de vista institucional, el conflicto se caracterizó por una gestión diplomática compleja. El gobierno español evitó señalar directamente a la monarquía marroquí como responsable de la agresión, atribuyendo los incidentes a elementos insurgentes o influencias externas en el marco de la Guerra Fría. Esta postura buscaba preservar la relación bilateral en un contexto donde Estados Unidos ejercía como mediador interesado en la estabilidad del norte de África.
La intervención de la diplomacia estadounidense fue determinante para la resolución del enfrentamiento. La visita a España del secretario de Estado norteamericano, John Foster Dulles, en diciembre de 1957, aceleró las negociaciones para un alto el fuego. Washington instó a ambas partes a alcanzar un consenso que evitara el debilitamiento de sus aliados en la región frente a la influencia del bloque soviético.
Finalmente, la firma del Tratado de Cintra en Portugal materializó la entrega de Villa Bens (actual Tarfaya) y el resto de la zona de Cabo Juby a Marruecos. Si bien España logró mantener temporalmente la administración de Sidi Ifni y el Sahara Occidental, el acuerdo sentó un precedente en el proceso de descolonización. La pérdida de estos enclaves supuso el fin de una etapa de presencia colonial española que, en el caso de Cabo Juby, había sido considerada estratégica para la seguridad del archipiélago canario.


