El Gobierno propone a Yolanda Díaz para dirigir la OIT ante las críticas de Pablo Iglesias
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado formalmente la candidatura de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, para ocupar la Dirección General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Esta propuesta institucional, que busca situar por primera vez a una mujer y a un representante de España al frente de este organismo de las Naciones Unidas, ha generado una reacción crítica por parte del exvicepresidente Pablo Iglesias, quien ha vinculado la designación con un reconocimiento a la labor política de Díaz dentro del Ejecutivo de coalición.
Durante la presentación de la candidatura, Sánchez destacó que la trayectoria de Díaz en el Ministerio de Trabajo y Economía Social la convierte en una candidata idónea para los desafíos globales de la institución. El jefe del Ejecutivo puso en valor sus resultados en materia de derechos laborales, su capacidad para el diálogo social y su «vocación de consenso», elementos que, según la Presidencia, son fundamentales para liderar la defensa del trabajo digno y la justicia social a nivel internacional.
No obstante, el exlíder de Podemos, Pablo Iglesias, ha manifestado su discrepancia con el trasfondo de esta propuesta durante una intervención en el programa «Las mañanas de RNE». Iglesias calificó el movimiento como un «premio a los servicios prestados», argumentando que este tipo de nombramientos en organismos internacionales suelen recaer en figuras que, tras abandonar responsabilidades gubernamentales, acceden a puestos con alta remuneración y reducida presión política. En su análisis, el exvicepresidente señaló que el cargo de director general de la OIT percibe salarios superiores a los de un presidente del Gobierno o un secretario de Estado.
Iglesias incidió especialmente en el perfil sindical de la ministra, afirmando que, de confirmarse su elección, Díaz pasaría a ser la «afiliada de Comisiones Obreras (CCOO) mejor pagada de la historia». Asimismo, aprovechó su intervención para contrastar esta situación con la de los exdirigentes de Podemos que formaron parte del Gabinete, subrayando que a ningún cargo de su formación se le ofrecieron salidas en organismos internacionales o embajadas al término de su mandato, algo que calificó como un motivo de «orgullo» personal.
La candidatura de Yolanda Díaz se formaliza en un momento clave para la agenda laboral internacional, en el que la OIT afronta retos como la regulación de las plataformas digitales y la transición justa en el empleo. De alcanzar la Dirección General, la vicepresidenta española asumiría la coordinación de las políticas laborales globales de la ONU, consolidando la presencia institucional de España en la arquitectura de gobernanza multilateral.


