La distribución alimentaria absorbe 70 millones en sobrecostes para frenar el alza de los precios
La Asociación de Cadenas Españolas de Supermercados (ASEDAS) ha informado que las empresas del sector han asumido un incremento de costes operativos superior a los 70 millones de euros, derivados principalmente de la energía y el transporte. Esta estrategia de gestión interna ha permitido evitar el traslado proporcional de dichos gastos a los precios finales de consumo, en un contexto de alta volatilidad en los mercados internacionales.
Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación de los alimentos y bebidas no alcohólicas se situó en el 2,2% durante el mes de mayo. Esta cifra supone una reducción de cuatro décimas respecto al mes anterior, lo que refleja una tendencia hacia la moderación que, según la patronal que representa a enseñas como Mercadona o Dia, responde al esfuerzo de contención realizado por la cadena de distribución.
El sector identifica varios factores como responsables del encarecimiento de los procesos productivos. Entre ellos destacan las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, que impactan directamente en el precio del petróleo y la logística global. Además del combustible y la energía, se han registrado incrementos significativos en el coste de materias primas esenciales como la celulosa, los plásticos y los fertilizantes, elementos críticos para el envasado y la producción agroalimentaria.
La situación geográfica de ciertos territorios añade una capa de complejidad al abastecimiento. En las Islas Canarias, la dependencia del transporte marítimo acentúa la vulnerabilidad de la cadena de suministro. Según estimaciones de la Confederación Canaria de Empresarios, el coste del combustible marítimo ha experimentado subidas de aproximadamente un 14% en los últimos meses, lo que presiona los márgenes operativos de las empresas que operan en el archipiélago.
Desde ASEDAS subrayan que el sector de la distribución está actuando como un factor de estabilidad dentro de la economía nacional, garantizando el suministro de productos básicos a pesar del entorno inflacionario. No obstante, advierten que la sostenibilidad de esta contención de precios a largo plazo estará sujeta a la evolución de los conflictos internacionales y al comportamiento de los mercados energéticos en los próximos meses.
El sector concluye que, si bien se mantienen los esfuerzos para garantizar la accesibilidad de los productos esenciales para los ciudadanos, la persistencia de los sobrecostes acumulados en la cadena de valor continúa siendo el principal desafío para la estabilidad de los precios en el mercado español.


