El IPC se estabiliza en el 3,2 % en mayo mientras la inflación subyacente repunta al 3 %
El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado este jueves que el Índice de Precios de Consumo (IPC) cerró el mes de mayo con una tasa interanual del 3,2 %. Por su parte, el organismo oficial ha revisado una décima al alza su estimación inicial para la inflación subyacente —aquella que excluye de su cálculo la energía y los alimentos no elaborados—, situándola finalmente en el 3 %, lo que representa un incremento de dos décimas respecto al mes de abril.
La evolución de los precios durante el quinto mes del año muestra una tendencia a la estabilidad en el índice general, motivada por un equilibrio entre diversos sectores económicos. Según el informe técnico del INE, el mantenimiento de la tasa en el 3,2 % se explica fundamentalmente por el encarecimiento de los servicios vinculados al sector servicios, destacando los paquetes turísticos y el transporte aéreo de pasajeros.
Este comportamiento alcista ha sido neutralizado por el descenso en los precios de otros componentes esenciales de la cesta de la compra. En concreto, el abaratamiento de las prendas de vestir y el descenso en el coste de productos básicos como las legumbres, las hortalizas y las patatas han permitido compensar las presiones inflacionistas detectadas en el sector del ocio y los transportes.
El contexto macroeconómico actual sigue marcado por una elevada incertidumbre internacional. La volatilidad de los precios energéticos, espoleada por el conflicto bélico en Irán, continúa siendo un factor de riesgo para la estabilidad de precios en la zona euro. Asimismo, el comportamiento del índice se produce en un escenario donde las medidas fiscales implementadas por el Gobierno para contener el impacto de la inflación se mantienen todavía plenamente operativas.
Por otro lado, los datos de inflación coinciden con la persistente subida del sector inmobiliario. Según los indicadores de coyuntura, la vivienda ha registrado un encarecimiento del 12,9 % en el primer trimestre del año, encadenando un ciclo de 44 trimestres consecutivos de incrementos en sus precios, lo que añade presión a la capacidad adquisitiva de las familias en un entorno de tipos de interés restrictivos.
La revisión al alza de la inflación subyacente hasta el 3 % indica, según los analistas, que las tensiones de precios han permeado con mayor intensidad en los componentes estructurales de la economía, dificultando el retorno a los objetivos de estabilidad del 2 % fijados por los organismos reguladores a medio plazo.


