Irán y Omán avanzan en conversaciones técnicas sobre la gestión del estrecho de Ormuz
El Ministerio de Exteriores de Irán informó este domingo sobre el progreso en las negociaciones técnicas mantenidas con Omán para la regulación y gestión del estrecho de Ormuz. Las reuniones, celebradas en Teherán a nivel de viceministros, se centraron en establecer mecanismos operativos para el tráfico marítimo en este punto estratégico, bajo la premisa de respetar los derechos soberanos de ambos Estados ribereños.
Esmail Baqaei, portavoz de la diplomacia iraní, calificó los encuentros como «útiles» y confirmó avances significativos, aunque aclaró que, por el momento, no se han producido cambios efectivos en la dinámica del tráfico comercial. Las consultas entre ambas delegaciones se reanudarán próximamente, tras la conclusión de las jornadas de trabajo que finalizaron el sábado por la noche con la partida de la delegación omaní.
Uno de los puntos centrales de la agenda de Teherán es la propuesta de implementar tasas de tránsito a los buques que atraviesan el estrecho. Estas medidas, justificadas por las autoridades iraníes bajo conceptos de servicios prestados y compensaciones medioambientales, buscan establecer un nuevo marco de gestión en una zona por la que transita una parte fundamental del comercio energético global.
El diálogo diplomático se desarrolla en un contexto de creciente inestabilidad regional. Desde el pasado 28 de febrero, el estrecho de Ormuz ha experimentado una escalada militar que ha incluido ataques a buques mercantes y el endurecimiento de las sanciones navales. En respuesta, Estados Unidos ha reforzado el cierre perimetral de la zona con el objetivo de bloquear la operativa de los puertos y embarcaciones iraníes, en el marco del conflicto que involucra a fuerzas estadounidenses e israelíes.
La situación ha derivado en una crisis humanitaria que afecta a la marina mercante internacional. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, emitió una alerta el pasado viernes solicitando la evacuación urgente de unos 6.000 marinos que permanecen atrapados en la zona de conflicto. Según el organismo internacional, estos trabajadores se encuentran en condiciones críticas, con acceso limitado a alimentos, agua, combustible y atención médica.
Mientras las conversaciones técnicas entre Irán y Omán intentan establecer un protocolo de convivencia en el paso marítimo, la comunidad internacional observa con cautela la evolución de estas tasas de tránsito y su impacto en la seguridad de la navegación comercial en una de las rutas más sensibles del mundo.


