Contradicciones entre Irán y Estados Unidos sobre la operatividad del estrecho de Ormuz
Las autoridades de la República Islámica de Irán han anunciado este domingo la suspensión provisional del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, una medida que justifican por la presencia de movimientos militares estadounidenses en la región. Esta versión contrasta con la posición del Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (CENTCOM), que asegura que la navegación por esta vía estratégica internacional se mantiene abierta y opera con total normalidad.
La Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA, por sus siglas en inglés) emitió un comunicado oficial en el que señala que, debido a las recientes acciones de las fuerzas norteamericanas, el tránsito no es posible en estos momentos. El organismo iraní detalló que la expedición de nuevos permisos de navegación queda supeditada al restablecimiento de la «estabilidad y la calma», momento en el cual se revisarán las solicitudes a través de su plataforma digital oficial.
Por su parte, el CENTCOM ha desestimado las declaraciones de Teherán, subrayando que el estrecho de Ormuz no se encuentra bajo el control de Irán y permanece accesible para todos los buques que deseen transitar legalmente. En una nota difundida a través de canales institucionales, el mando militar estadounidense enfatizó que el tráfico marítimo no ha sufrido interrupciones y que la vía continúa siendo un corredor internacional seguro.
Para respaldar su postura, las fuerzas estadounidenses informaron que, en los últimos dos meses, han facilitado el tránsito de más de 800 buques y el transporte de aproximadamente 400 millones de barriles de petróleo crudo. Según las cifras proporcionadas por el CENTCOM, tan solo en la última semana se ha registrado el paso de más de 140 embarcaciones por el estrecho, lo que refuerza su tesis de operatividad continua.
En la misma línea, el Mando Operativo Conjunto de Estados Unidos y el Reino Unido comunicó a primera hora de la jornada que la ruta sur del estrecho no solo permanece operativa, sino que ha experimentado una expansión en su capacidad de flujo durante las últimas horas. No obstante, las autoridades navales de ambos países han recomendado a los buques de carga extremar las precauciones ante el incremento de la tensión geopolítica en la zona.
El anuncio del cierre por parte de Irán se produce como una medida de represalia tras los recientes ataques lanzados por Estados Unidos contra objetivos vinculados a Teherán. Estos ataques estadounidenses fueron, a su vez, una respuesta a previas agresiones contra buques mercantes que navegaban por las inmediaciones del estrecho, consolidando un escenario de inestabilidad en uno de los puntos más críticos para el comercio energético global.


