Izquierda Unida se desmarca de las concentraciones de la FEMP por Ceuta y exige medidas de acogida en Andalucía
El coordinador federal de Izquierda Unida (IU) y portavoz de Por Andalucía, Antonio Maíllo, ha anunciado que su formación no participará en las concentraciones convocadas por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) para el próximo miércoles, 2 de octubre. Maíllo ha justificado esta decisión al considerar que las movilizaciones en apoyo a Ceuta responden a un «uso partidista» por parte del Partido Popular y Vox, cuyas posiciones, según el dirigente, se alejan de los principios de solidaridad institucional.
En declaraciones realizadas este lunes tras mantener un encuentro con la presidenta del Parlamento de Andalucía, Ana Mestre, Maíllo ha confirmado que tampoco asistirá al acto de izada de bandera programado en la Cámara autonómica. En su lugar, el grupo parlamentario presentará una iniciativa legislativa para instar a la Junta de Andalucía a asumir la acogida de los inmigrantes necesarios para aliviar la presión asistencial en la ciudad autónoma de Ceuta, bajo la premisa de que la solidaridad debe demostrarse mediante la acción ejecutiva.
Durante su intervención ante los medios, el coordinador de IU ha cuestionado la gestión del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, a quien ha acusado de realizar «turismo político» tras su reciente visita a Ceuta. Maíllo ha emplazado al Ejecutivo autonómico a cumplir con la legalidad vigente en materia de menores no acompañados y a abandonar lo que define como un debate condicionado por discursos excluyentes que afectan a la convivencia en el territorio ceutí.
Maíllo ha enfatizado que su formación solo participará en aquellas manifestaciones que promuevan activamente la convivencia y rechacen explícitamente el racismo y la xenofobia. A su juicio, las formaciones que lideran las concentraciones de la FEMP están planteando un marco de discusión que no contribuye a normalizar la situación en la frontera, sino que profundiza en la división social en función del origen o la religión de las personas.
En el ámbito de la política exterior, el líder de Izquierda Unida también ha dirigido críticas hacia el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Maíllo ha reprochado al Ejecutivo central una presunta falta de transparencia sobre los acontecimientos en la frontera y ha criticado la ausencia de una exigencia de responsabilidad directa hacia el Reino de Marruecos. Según el dirigente, el Estado marroquí tiene pleno control sobre sus servicios de información y gendarmería, por lo que considera un error la actual «política de apaciguamiento».
Finalmente, Antonio Maíllo ha reiterado que el enfoque de su grupo parlamentario seguirá centrado en la construcción de espacios de convivencia y en la exigencia de que todas las administraciones, tanto la regional como la estatal, asuman sus competencias legales para gestionar la crisis migratoria desde una perspectiva de derechos humanos y responsabilidad compartida entre comunidades autónomas.


