El municipio cántabro de Comillas se ha consolidado como uno de los epicentros de la producción cinematográfica nacional tras acoger el rodaje de «La bola negra», el nuevo proyecto dirigido por Javier Calvo y Javier Ambrossi. La producción, que ha recorrido diversos puntos de la geografía española, ha centrado gran parte de su actividad en el antiguo Seminario Mayor de la Universidad Pontificia, un enclave de alto valor histórico y arquitectónico que sirve de escenario principal para una trama ambientada en la década de 1930.
La elección de este emplazamiento responde a la necesidad de integrar escenarios que guarden una relación directa con los ejes temáticos del filme. Durante la Guerra Civil Española, diversas áreas del complejo de Comillas fueron utilizadas temporalmente como hospital militar de campaña, un antecedente histórico real que resuena con los temas de memoria y salud que aborda la película. Además de la Universidad Pontificia, el equipo técnico se ha desplazado a otras localizaciones de la región, incluyendo la pequeña localidad de Lafuente y la playa de La Arnía.
El edificio del Seminario Mayor es considerado uno de los máximos exponentes del modernismo catalán fuera de Cataluña. Fue promovido a finales del siglo XIX por Antonio López y López, primer Marqués de Comillas, con el objetivo de formar sacerdotes, y posteriormente elevado a Universidad Pontificia por el Papa León XIII. El proyecto original fue diseñado por el arquitecto Joan Martorell, aunque la dirección de la ornamentación, la portada y los detalles escultóricos recayeron en Lluís Domènech i Montaner, figura clave del modernismo junto a Antoni Gaudí.
Arquitectónicamente, el inmueble destaca por una mezcla de eclecticismo con elementos neogóticos y neomudéjares. Su estructura de ladrillo visto y piedra alberga espacios de gran valor artístico, como una escalera de piedra bajo bóvedas de crucería y ventanales con vidrieras policromadas. Tras el traslado de la actividad docente a Madrid en 1968, el complejo sufrió un proceso de deterioro hasta que, en el año 2003, el Gobierno de Cantabria adquirió el inmueble para su restauración. Actualmente es la sede de la Fundación Comillas y del Centro Internacional de Estudios Superiores del Español (CIESE-CC).
La transformación de Comillas en un referente patrimonial se remonta al siglo XIX, cuando la villa pasó de ser un pequeño enclave marinero a un centro de veraneo de la alta sociedad y la realeza. Esta evolución atrajo a los grandes arquitectos de la época, dejando un legado que incluye El Capricho de Gaudí y el Palacio de Sobrellano. El entorno se completa con el Parque Natural de Oyambre, un espacio protegido de 60 kilómetros cuadrados que combina acantilados y marismas, ofreciendo una singular integración entre la arquitectura monumental y el paisaje atlántico.
La utilización recurrente de estas localizaciones para la ficción audiovisual, como ya ocurrió anteriormente con la serie «La Mesías», subraya el potencial del patrimonio histórico cántabro como dinamizador cultural y económico. La conservación de estos espacios permite que infraestructuras que anteriormente estuvieron en desuso recuperen una función pública y de promoción exterior a través de la industria del cine y la televisión.


