El chef José Andrés insta al Gobierno a priorizar el aumento de la construcción para resolver la crisis de vivienda
El reconocido cocinero José Andrés ha manifestado públicamente su desacuerdo con la actual política de vivienda del Gobierno de España, reclamando un incremento sustancial en la construcción de inmuebles como vía principal para solucionar el problema de acceso al mercado inmobiliario. A través de un mensaje difundido en sus canales oficiales, el chef ha instado al Ejecutivo a centrar sus esfuerzos en la creación de oferta estructural en lugar de apostar por regulaciones sobre el parque de viviendas ya existente.
Según el análisis de José Andrés, la situación actual de España no responde a una carencia de marcos normativos, sino a un déficit físico de inmuebles disponibles. El chef ha señalado que el Ejecutivo podría estar confundiendo la aprobación de medidas legislativas con la resolución efectiva de los problemas de fondo. «España no tiene un problema de falta de decretos. Tiene un problema de falta de viviendas», ha afirmado, argumentando que las intervenciones sobre el mercado actual no abordan la raíz de la escasez.
En su argumentación, el cocinero sostiene que las subvenciones a la demanda, sin un aumento correlativo del número de viviendas, pueden ejercer una presión al alza sobre los precios. Asimismo, cuestiona que la penalización fiscal a determinadas modalidades de alquiler suponga una solución estructural, al considerar que estas medidas pueden alterar incentivos pero no fomentan la creación de nuevo suelo residencial. Para José Andrés, «la vivienda no se abarata repartiendo la escasez; se abarata acabando con ella».
Como alternativa a la actual línea de actuación, se propone una hoja de ruta basada en la agilización de los procesos administrativos y la seguridad jurídica. Entre las medidas reclamadas destacan la liberación de más suelo, la reducción de los plazos para la concesión de licencias —que, a su juicio, deberían otorgarse en meses y no en años— y un aumento de la densidad urbanística donde sea técnica y legalmente posible. Además, defiende la necesidad de potenciar tanto el parque de vivienda pública como la promoción privada.
Finalmente, José Andrés ha advertido que el enfoque actual del Gobierno traslada el coste del problema a propietarios, promotores y ciudadanos en general. Aunque reconoce que algunas medidas pueden servir para proteger a colectivos vulnerables o redistribuir recursos, insiste en que no deben confundirse con una solución definitiva al problema habitacional. El mensaje concluye con una petición de mayor pragmatismo y una apuesta decidida por la construcción masiva de casas para satisfacer la demanda nacional.


